L.MORENO.
Los seguidores de la Fiesta del Dragón, con la que cada año se da la bienvenida en Órgiva a la Primavera, se verán obligados a salvar más de un obstáculo para celebrar este fin de semana el popular encuentro hippie. En concreto, tendrán que sortear los más de 1.800 agujeros que varias excavadoras han perforado en el paraje de los Cigarrones -donde tradicionalmente se desarrolla la cita- para la posterior reforestación de la zona con árboles.
Según la alcaldesa de Órgiva, María Ángeles Blanco, las múltiples oquedades se deben al plan que lleva a cabo Medio Ambiente para la limpieza y repoblación del paraje, donde "no ha quedado ningún espacio público libre", por lo que "resulta inviable" festejar la décimo tercera edición del Dragón en este valle.
Pese a la visible acotación del terreno -que presenta actualmente una desoladora fisionomía lunar dado los miles de cráteres que emergen a lo largo del margen izquierdo del río Guadalfeo- la convocatoria del encuentro se mantiene por internet.
Los organizadores del festival aseguran en su página web que la cita tendrá lugar del 20 al 23 de marzo, aunque el espacio "para todo el Dragón ha quedado reducido a 15 pedazos de terreno privado", a los que será necesario llegar a pie -"unos tres kilómetros"-, debido a que el acceso será "muy limitado" y no se dispondrá de aparcamientos.
En la red recriminan que la apertura de los hoyos no es más que una estratagema de "la oficina de Medio Ambiente, el Ayuntamiento y varias asociaciones de vecinos para detener el festival", algo que "ya han intentado previamente, aunque en esta ocasión es decisivo", lamentan.
La edición de 2009 podrá ´salvarse´, sin embargo, porque varios propietarios con parcelas en las inmediaciones han ofrecido sus fincas para que la fiesta pueda efectuarse, resalta la web oficial del Dragón, en la que se insta a los seguidores a mantener la limpia la zona y a que lleven árboles y palas para comenzar la reforestación que amenaza con echar por tierra la cita.
En cualquier caso, "aún no se percibe" movimiento en Órgiva, a pesar de que los días que preceden el encuentro este pueblo de la Alpujarra "se llena de coches y visitantes", relata la alcaldesa. "Por el momento, sólo han venido dos caravanas, mientras que por estas fechas el año pasado ya estábamos a tope", resalta Blanco, a la que incluso habían comentado que la tradicional celebración del equinoccio de Primavera se trasladaría en esta ocasión a Londres, confiesa.