|
|
|
HEMEROTECA » |
M. Á. RATIA Hay normas que se redactan, se aprueban? y parecen pasar a una especie de limbo administrativo cercano al olvido. Eso es lo que le ha pasado a la ordenanza municipal de comercio ambulante de Granada, que el Ayuntamiento aplica desde su aprobación en los años noventa sin que esté totalmente adaptada a la ley andaluza. Lo peor es que ha pasado tanto tiempo que, como dice el refrán, ´entre unos y otros, la casa sin barrer´.
La normativa fue remitida por el Consistorio en el año 1994 a la entonces denominada Consejería de Industria, Comercio y Turismo de la Junta, para que la Comisión Andaluza de Comercio Ambulante diera el visto bueno. Los miembros de este organismo lo hicieron, pero la respuesta favorable estaba condicionada a la modificación de una serie de puntos -doce en concreto- en el texto de la ordenanza. En el informe remitido por la Junta, fechado en marzo de 1995, ya se advertía de que había en la norma "algunos extremos que habría que suprimir por ser contrarios a derecho", además de incluir artículos nuevos y modificar otros de los existentes.
Pero el Ayuntamiento no movió ficha y no hubo respuesta a esta petición. No es de extrañar que años más tarde, en 2003, la Junta diera un ´tirón de orejas´ al Consistorio cuando éste propuso incluir un nuevo artículo en la ordenanza. El trámite fue gestionado por el entonces concejal de Urbanismo, el socialista Francisco Ruiz Dávila, que pretendía incorporar un capítulo sobre la gestión de la mercancía retirada por la Policía Local en los mercadillos ilegales. La respuesta del Gobierno andaluz fue entonces contundente: "Es al menos sorprendente que se pretenda ahora realizar una modificación en el texto de la ordenanza sin tener en consideración las recomendaciones hechas por la Comisión Andaluza del Comercio Ambulante". El escrito recordaba, además, que algunos de los artículos redactados "indican disposiciones contrarias a derecho que puede invalidar la norma".
Quizá el gobierno tripartito hubiera hecho entonces algo, pero lo cierto es que llegaron las elecciones del 25 de mayo de 2003 que llevaron al PP a la alcaldía y ya nada se supo de la ordenanza que regula los mercadillos de la capital. El propio concejal del área, José Manuel García Nieto, reconoció ayer a este diario no tener constancia de que hubiera aún flecos sueltos en esta normativa. En la Delegación de Turismo y Comercio, en cambio, tienen claro que las modificaciones propuestas en 1995 aún no se han cumplido. "Por lo que respecta a la Junta, la ordenanza municipal de comercio ambulante de Granada no está adecuada a la ley autonómica", señaló el delegada provincial, Sandra García.
Modificaciones. Para que la norma que ahora se aplica estuviera plenamente vigente, el Ayuntamiento debería cambiar algunos de los artículos contemplados en el texto. Entre los requisitos obligados para los comerciantes, por ejemplo, tendría que incluir el carnet sanitario de expendedor de alimentos (en el caso de puestos de comida), que ahora no es exigible. También habría de modular la prohibición de utilizar aparatos de megafonía en los puestos de venta, que, según la Junta, sólo es aplicable "en caso de que el sonido supere los decibelios permitidos".
Se trata sólo de dos ejemplos de las doce propuestas de modificación que el Gobierno andaluz aún espera que efectúe el Ayuntamiento. Quince años después de su aprobación, la ordenanza sigue sin estar ordenada.
|
|

El 7º Foro Saberes para el Cambio está incluido en la programación del Aula de Sostenibilidad de la UNIA...( leer más)
El Instituto de Estudios Cajasol incorpora su programa de posgrdo al Grupo La Rábida y concederá becas a estudiantes de esta red universitaria promovoda por la UNIA.. (leer más)
Más de 30 profesionales, en su mayoría procedentes del ámbito de la comunicación participaron en el taller (leer más)
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD CONTACTAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||