Detrás de Nancy y su Casa Cubana hay una historia de amor y una lucha que ha tenido eco en las cadenas nacionales de televisión: el amor por su hija Antonia y la lucha contra un cáncer felizmente superado. Ahora Antonia derrocha vitalidad y belleza –ambas cosas las lleva en la sangre– y ha iniciado en Madrid una prometedora carrera como modelo y actriz. Con el respaldo, desde Granada, de Nancy y su Casa Cubana.
“Todo el mundo está ahora muy preocupado con la crisis”, dice Nancy. “A mí, después de todo lo que he pasado con mi hija, la crisis no me va a salpicar. Mientras tenga salud y un plato de frijoles...”. La Casa Cubana no es, por cierto, una mala opción para estos tiempos de crisis.
Los mojitos salen a 3 euros. Pero los beneficios de este singular establecimiento no se notan sólo en el bolsillo. Como afirma la propia Nancy, “de aquí puedes coger algo que te sirva para vivir”.
Por lo pronto, las paredes de la Baticuba nos ofrecen un buen repertorio de consejos para la salud: “El te frena el cáncer de ovarios”; “El brécol, la col rizada, las coles de bruselas, la coliflor y los grelos estimulan la reparación del ADN”.