EDUARDO TÉBAR
James Brown solía decir que en la negritud radica el frenesí musical. Con esa misma filosofía, dos apasionados de los singles en vinilo de Stax y la Motown se liaron la manta a la cabeza en Granada a principios de esta década. Corría el año 2001 y nadie en la ciudad había apostado por los sonidos afroamericanos. Predicaban en el desierto. Sin embargo, hoy el Afrodisia es un club de referencia obligada en el circuito europeo. Un amplio abanico de dj´s de prestigio internacional visitan a menudo la cabina del pub. El púlpito de los alquimistas de los surcos, que ejercen de monarcas donde la pista de baile representa todo un reino.
Los padres de la iniciativa tenían las ideas claras. Buscaban el perfecto clima de nocturnidad, hedonismo, meneo y goce melómano. El músico -bajista de Eskorzo- y dj José Gustavo Cabrerizo, más conocido como PPGU Falconetti, y el también pinchadiscos Isidro Sánchez, popular por el pseudónimo de Sr. Lobezno, apostaron por un local diferente. "Queríamos montar un club de música negra, donde se pudiese escuchar el funk que nos gusta y las sesiones de buenos dj´s", explica PPGU.
"Como ambición no nos falta, también pensamos en programar música en directo, pero ante la imposibilidad municipal decidimos desechar ese propósito". El extenso listado de pinchadiscos que cada mes pasan por la cabina evidencia la especialidad del Afrodisia. Funk, jazz, soul, ´rare grooves´, afrobeat, reggae, ´dancehall´, nu-jazz, boogaloo, hip-hop... La variedad está servida para públicos diversos y cambiantes según las noches temáticas. Por ejemplo, a las veladas raperas de Supa o Trankilo Vallejo acuden los seguidores más jóvenes. "Pero la media es de unos treinta años. Gente más adulta e ilustrada en lo musical".
Clima especial. Cuenta este dúo de coleccionistas y prescriptores de música negra en nuestro país que Afrodisia "nació como un espacio donde las canciones y el ambiente agradable confluyesen en perfecta armonía, creando un nuevo concepto de local y cubriendo el hueco hasta entonces existente en la ciudad de Granada". Un lugar en constante evolución, "casi con vida propia, porque la música negra y el baile son los principales protagonistas".
Falconetti recuerda las noches memorables con los directores de los sellos europeos más reconocidos tomando los platos. Los británicos Gerald Short (Jazzman Records), Eddie Piller (Acid Jazz), Hugo Mendez (Soundway) o Snowboy, auténticos catedráticos en la divulgación de ´grooves´. Así como figuras con maletines llenos de tesoros procedentes de diferentes puntos del continente: Florian Keller (Compost Records), Henry Storch (Unique Records), Nick (Records Kicks) o Ekkhart Fleishhammer (Sonorama). Mención aparte se merecen los representates de la selecta escudería de Freestyle Records. Las fiestas con The Snugs o Graham B sacudieron a la clientela con verdaderos ejercicios de investigación de los ritmos ácidos y brasileños.
Exigencia no falta. "Todos los días recibimos e-mails de dj´s que quieren pinchar en Afrodisia, pero sólo nos decantamos por la calidad". El gurú del ´afrobeat´ en España, DJ Floro, o el editor de la revista Enlace Funk, Miguel Ángel Sutil. Ningún capo de este mundillo ha dejado de conocer Granada a través de este pub. "A los extranjeros les pagamos el billete de avión y de paso nos piden que les busquemos bolos en Madrid. Resulta asombroso, porque debería ser al revés. Nos comentan que en la capital no hay sitios así, con una programación de tal altura".
Claro, que PPGU y Sr. Lobezno saben radiografíar la música negra. Lo han hecho en los dos volúmenes del exitoso recopilatorio ´Groovadelia´. Y en breve esperan poner en marcha el sello Afrodisia Records.