La sofisticación ha dejado de ser sinónimo de estulticia. En 21 Lounge es posible experimentarlo a través de algo tan sencillo y al mismo tiempo tan perfecto como un gin tonic.
Situado en la Carrera del Darro, el pub Upsetter ofrece la única programación diaria de sonidos jamaicanos desde el corazón de la ciudad. Una colonia tropical llena de arte, jovialidad y duende.
casa cubana
Ron, limón y hierbabuena son los ingredientes de una bebida que nos trasladará a la isla caribeña siempre que no nos dejemos llevar por la prisa. Ésa es la única condición en la Casa Cubana en Granada.
pícaro
El local de la calle Varela se ha convertido, desde su apertura hace algo más de cuatro años, en uno de los santuarios de la cultura nocturna granadina.
Nació de la nada y predicando en el desierto los prodigios de la música afroamericana. Ocho años después, el Afrodisia es uno de los clubes más selectos del circuito europeo.
Loop Bar & Records se desmarca de las tradicionales tascas de tapeo en Granada ofreciendo una fórmula novedosa. Venden música en vinilo mientras sirven cañas y aperitivos.
Granada ha diversificado en los últimos años su oferta gastronómica con alternativas al tapeo tradicional. En Bella Kurva, las cañas se acompañan con ´maki-sushi´, marinados ´teriyaki´ o ceviche peruano.
El pub Ruido Rosa representa desde hace casi 22 años el mayor bastión en Granada para el culto a los sonidos de los sesenta. Los 091 abrieron este centro de reunión de artistas.
No está en Montmartre, pero en el café Piaf se puede escuchar la música del país vecino y tapear con sus sabores. La literatura, el arte y el intercambio de idiomas crean en este local cierta atmósfera bohemia; aunque, eso sí, aseadita, puesta al día y fácilmente asumible.
Este local, que va camino de cumplir 30 años de vida, es uno de los enclaves con más leyenda de la ciudad. Poetas, pintores, músicos y taciturnos varios han sido sospechosos habituales en su barra.
El bar del barrio de la Magdalena ha convertido la gastronomía internacional en un punto de encuentro para estudiantes y viajeros, para granadinos y extranjeros. Sus incondicionales, repartidos por el mundo, ya han creado un sitio en internet.
Albert Miralles, un barcelonés formado en Nueva York, nos incita cada noche a descubrir en Verdi cuál es nuestro cóctel, previa advertencia de que cuando lo encontremos ya no querremos variar.
eshavira
La noche traza en Granada senderos que no está permitido recorrer de día, abre puertas allí donde el sol no descubre más que muros, inaugura espacios que sólo existen entre el ocaso y el alba. La geografía de la noche tiene mucho de utopía, en su sentido literal de no-lugar, o de espacio donde las cosas discurren de manera más justa, más igualitaria.
papalagi
El pub del Realejo mantiene en sus mojitos y caipiriñas el sabor de otro tiempo, cuando aún no habíamos perdido el gusto de discutir sobre el sexo de los ángeles y nadie se ocupaba de poner coto a la noche.
makeba
El flamenco no es el único sonido étnico de Granada. A dos pasos de Plaza Nueva, se escucha y se baila el reggae jamaicano y la música de Guinea, Congo o Senegal.