El portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Granada, Francisco Puentedura, ha denunciado que la aplicación de la ordenanza de la convivencia en la ciudad de Granada está perjudicando a los artistas callejeros que buscan una forma de ganarse la vida sin molestar.
Puentedura ha destacado que, a pesar de que esta ordenanza surgió como una forma de controlar la prostitución, y más concretamente alejar este problema más allá de 200 metros de lugares habitados de la ciudad, está teniendo como consecuencia que los mimos y músicos callejeros etén recibiendo avisos de sanciones económicas por incumplir esta nueva ordenanza municipal.