'Tiana y el Sapo' supone el retorno de Disney al dibujo hecho a mano
RC/Agencias
La animación tradicional es la "magia de ver que un dibujo cobra vida"
La animación clásica parecía enterrada para siempre por el empuje de los píxeles y de obras maestras como 'Up' o 'Wall-E' . Durante los últimos años, sólo algunos artesanos como el japonés Hayao Miyazaki han permanecido fieles a los dibujos a mano. Ahora, Disney vuelve a sus orígenes.
'Tiana y el Sapo', una curiosa adaptación del conocido relato de los Hermanos Grimm 'El príncipe rana', supone el intento de Disney por insuflar nueva vida a la animación tradicional. Y sus directores están convencidos de que ésta ha vuelto para quedarse.
John Musker y Ron Clements, artífices de éxitos como 'Aladdin' o 'La Sirenita', explican que lo que tiene la animación tradicional es la "magia de ver que un dibujo cobra vida", y que los fondos estén hechos a mano, por lo que "sería un error" descartarla de las películas.
Musker y Clements llevan a la pantalla una historia que recuerda a los cuentos de hadas, vuelve a los temas clásicos y recurre al género musical, por lo que, en su opinión, "es apropiado utilizar una animación a mano".
Sin embargo, la historia de amor no se forja "a primera vista", el príncipe ya no es el personaje apuesto al que el espectador está acostumbrado y la protagonista, Tiana, es una mujer independiente con sus propias aspiraciones. Al contrario que otras heroínas de Disney, ella trabaja día y noche por conseguir crear el mejor restaurante de su ciudad, Nueva Orleans.
A su juicio, "hay muchos elementos clásicos, pero existe un giro de los elementos tradicionales". Los dos personajes tienen defectos y son muy diferentes. Por un lado, Tiana es una mujer moderna que no sueña con enamorarse y casarse. El príncipe Naveen, por su parte, es un poco irresponsable, una especie de "playboy" que aún tiene que "aprender mucho de la vida".
Más realismo y matices
Este retorno al dibujo clásico ha permitido dotar de cierto realismo a los personajes de la película, ya que es más sutil y se consiguen más matices, como es el caso de los estampados de los trajes, asegura Andreas Deja, supervisor de animación.
Así, la sacerdosita del pantano con la que los protagonistas topan en su aventura, sería "imposible" haberla realizado en tres dimensiones, señala Deja. "Sería más difícil que haberla dibujado con el método clásico, y habría perdido eficacia", subraya.
Además, por primera vez Disney introduce un puntito escatológico. Se trata de una escena en la que la sacerdotisa besa a una serpiente, algo que "va más allá de lo habitual". "Es una escena lo más asquerosa posible, que nunca se había exagerado tanto en Disney", afirma el animador.