D.R.M.
Daniel Barenboim confirmó ayer en un encuentro con los medios de comunicación que volverá a participar el próximo año en el festival, con tres nuevos conciertos en los que abordará las sinfonías 5ª y 6ª de Bruckner y un tercero cuyo contenido se anunciará más adelante. Con estas actuaciones se clausurará, por tanto, la 59 edición del Festival, en 2010. El director argentino aseguró que las actuaciones en Granada, tanto para él como para su orquesta, “son algo muy importante de final de temporada todos los años” y explicó que “como hemos podido planificar año tras año, se han creado ciclos muy importantes”.
La presencia de Barenboim en el Festival, aseguró ayer la consejera de Cultura de la Junta, Rosa Torres, “es esperada como si fuera ya una tradición”. Y es que, según señaló, “es sencillo acostumbrarse a lo bueno, y nosotros nos hemos acostumbrado a lo mejor”. Así, para la consejera, los conciertos que cada año ofrece el director argentino en Granada, son ya “una sección fija” que está “absolutamente en relación” con las preferencias del público. Como anécdota, la consejera dijo que había aparecido un cartelito en la taquilla que decía: “Necesito entradas para Daniel Barenboim. Es cuestión de vida o muerte”.
Creatividad y moriscos. Torres recordó que el encuentro de este año gira sobre dos ejes, la celebración del Año Europeo de la Creatividad y la conmemoración de los 400 años de la expulsión de los moriscos. “Por un lado es la reivindicación del papel del espíritu que lleva al artista a indagar en nuevos territorios que, una vez descubiertos, son habitados por el resto de la sociedad” y por otra parte, “la evocación de un pasaje dramático de nuestra historia, la expulsión de una comunidad con un profundo arraigo con la España de entonces”.
Para la consejera, ambas cuestiones “están en cierto modo relacionadas con la brillante y dilatada trayectoria artística” del director. Torres, además, elogió a al director tanto en su faceta profesional “por su peculiar sensibilidad para trasladar las grandes partituras de nuestra mejor tradición musical” como en su dimensión de “hombre de paz” que, explicó la consejera, “tiene acreditado un compromiso inquebrantable con la convivencia entre culturas diferentes y la tolerancia, y ha apostado siempre por el diálogo en los enfrentamientos entre pueblos”.