DANI R. MOYA
El director y pianista argentino de origen hebreo Daniel Barenboim tiene todos los años, desde hace seis, una cita ineludible con Granada. En su agenda, en el mes de julio, hay un encuentro fijo: el Festival Internacional de Música y Danza.
Este año serán tres los conciertos que el maestro ofrecerá dirigiendo a la Staatskapelle de Berlín, el primero de los cuales tendrá lugar esta noche, a las 22.30 horas, en el Palacio de Carlos V, un espectáculo en el que Barenboim ofrecerá su doble faceta de pianista y director de orquesta con un programa que incluye una pieza poco interpretada de Félix Mendelssohn, la obertura de la música que escribió en 1839 para una representación del ´Ruy Blas´ de Víctor Hugo, el ´Adagio´ de la incompleta 10ª Sinfonía de Mahler y el ´Concierto nº 3´ de Beethoven, que interpretará el propio director al piano.
Sobre la partitura de Mendelsshohn señaló que la ha dirigido "desde muy joven", aunque "es una pena que no se escuche en muchas ocasiones". No obstante, para Barenboim, a diferencia de Mahler, que "nos ha dejado obras maestras sin las cuales seríamos muchísimo más pobres" el desarrollo histórico de la música "habría sido igual sin Mendelsshohn", aunque, puntualizó, si no hubiese muerto tan joven "habría encontrado un camino muy especial".
Wagner y Carter. En el segundo concierto, mañana, el director abordará a Wagner, como en años anteriores. con algunos de los más célebres momentos sinfónicos de dos de sus óperas, ´Tristán e Isolda´ y ´Die Meistersinger von Nürberg´ y, además, rendirá homenaje al gran decano de los creadores musicales de nuestros días, el neoyorkino Elliot Carter, cuyo centenario se ha celebrado en 2008. Barenboim explicó ayer que Carter "quedará para la historia como uno de los grandes compositores del siglo XX y XXI" y que "interpretar la sinfonía ´Sum Fluxae Pretium Spei´ es un pulso para la orquesta y el director, ya que la esencia de su música puede resumirse "con una sencillez asombrosa".
Cierre. El Festival Internacional de Música y Danza concluirá el domingo con una algunas de las obras más populares del organista y compositor austríaco Anton Bruckner, con el que se da continuidad al ciclo que ya iniciara en la pasada edición del Festival y que seguirá el próximo año. Con la ´Sinfonía número 4 en Mi bemol Mayor´, subtitulada ´Romántica´, que fue durante muchos años prácticamente la única del compositor grabada e interpretada, Barenboim pondrá el punto, y seguido.