JAIME MARTÍN
Todo comienza a partir de los 12 o 13 años. En esa época, las hormonas se revolucionan y los pequeños de la casa se comienzan a transformar, gradualmente, en otra persona. Rebeldía, melancolía, inconsciencia, dudas? una amalgama de sentimientos fluyen por ellos y se traducen en una palabra, adolescencia. Ese es el periodo que los componentes de la compañía DA.TE DANZA y su director, el mexicano Omar Meza, representaron ayer -también lo harán hoy y mañana- en el teatro Isidoro Máiquez, dentro del Festival Internacional
´Belleza durmiente. Cuento contemporáneo para adolescentes´, arranca con una ecografía impresa en el fondo del escenario. No tardan en aparecer los actores-bailarines, que se mueven al ritmo de una lenta, melancólica música. Poco a poco van apareciendo las universales frases: "De dónde venimos. Hacia dónde vamos"? Estos son los primeros minutos de una obra ambiciosa, que pretende explicar a través de la danza las complejas emociones y etapas por las que pasan los adolescentes. El paso de la infancia al mundo adulto. Y lo hace también apoyada en rostros y voces de adolescentes que, a modo de confesión, sueltan al público sus dudas más profundas. "¿Qué piensas cuando tienes toda la vida por delante?"
A modo de pequeños episodios de esta difícil etapa, ´Belleza durmiente´ repara en el descubrimiento del sexo, en la búsqueda de una identidad a través de la ropa, el tanteo con el alcohol a través del botellón, las noches de discoteca? Música e iluminación se alían para ofrecer en cada ocasión sentimientos lo más cercanos posibles a los de los chavales que están a punto de dar el paso a la adultez. También el escenario, con un fondo móvil dividido en cinco piezas, juega un papel importante a la hora de crear situaciones cotidianas para el adolescente.
En ´Belleza durmiente´ los más mayores harán un pequeño viaje al pasado y los propios adolescentes se verán reflejados, a veces con la comicidad de lo cotidiano, y otras con las dudas y ´problemas´ propios de esa edad.