EDUARDO TÉBAR
Se trata de una compañía legendaria y de una obra fundamental en la historia del ballet. Por primera vez, The Royal Ballet y ´El lago de los cisnes´ inundarán de fantasía y virtuosismo los Jardines del Generalife. La cita tendrá lugar esta noche, a partir de las 22.30 horas, con un segundo pase en el mismo lugar y a la misma hora el jueves, 9 de julio.
Mucho se ha visto y escrito sobre la obra paradigmática de la danza académica. Sin embargo, lo que el público granadino se encontrará podría catalogarse de estreno. The Royal Ballet nunca había participado en los 58 años de andadura del Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Y pocas compañías pueden presumir de la fidelidad de lo creado en el siglo XIX por los coreógrafos Marius Petipa y Lev Ivanov sobre la música de Tchaikovsky.
Sir Anthony Dowell, director del Royal Ballet hasta 2001, recurrió a las primeras anotaciones que trasladó a Inglaterra Nicholas Sergeyev en los años treinta. Su intención entonces, en 1987, era poner ´El lago de los cisnes´ en escena. Han pasado dos décadas y la compañía domina la representación de este clásico. Además, se recrea en una función de dos horas y cincuenta minutos de la mano de un plantel de lujo.
La laureada Orquesta Ciudad de Córdoba aliñará de música señorial todo el espectáculo desde el foso, bajo la dirección del ruso Valeriy Ovsyanikov. Vuelve así la sonoridad en directo en un intento por parte del festival de satisfacer la demanda del público. Esta vez, lejos de su sede en la Royal Opera House, Covent Garden, The Royal Ballet colocará el broche hispano con la intervención de dos bailarinas de primera línea, Marianela Núñez y Tamara Rojo. Ambas se turnarán en la interpretación de Odette (Tamara Rojo esta noche y Marianela Núñez el jueves 9), y Thiago Soares, que hace de Sigfrido.
¿Quiénes son estos elementos? ´El lago de los cisnes´ cuenta en cuatro actos una historia de amor y magia, enlazando en sus cuadros la eterna lucha del bien y del mal. Protagonizan la obra el príncipe Sigfrido, enamorado de Odette, joven convertida en cisne por el hechizo del malvado Von Rothbart y Odile, el cisne negro e hija del brujo. La compañía londinense ha sabido evolucionar preservando su tradición de bailarines expresivos, técnicos e histriónicos. Le otorgan importancia al hecho de relatar el cuento en sincronía con la música. La orquesta y los actores forman un núcleo indivisible. En la actualidad, la compañía que dirige Monica Mason cuenta con más de ochenta bailarines. Su estreno en el Teatro Bolshoi de Moscú, en 1877, fue recibido con cierta indiferencia. Después de varias versiones poco acertadas, en 1895, el Teatro Marinsky encargó a Marius Petipa una nueva coreografía del ballet. Con la colaboración de su ayudante, Lev Ivanov, lograron alcanzar un rotundo éxito: música, libreto, escenografía y números de ballets se acoplaron en armonía y a la perfección. Esta noche, la magia de estos personajes se posará en los cipreses del Generalife para embrujar con el poder de la danza mayor.