L.O.
Muchos de los habituales del Festival de Música y Danza pasan el año entero esperando unos conciertos muy determinados, los sinfónicos, por lo que la magnífica inauguración del viernes a cargo de la portentosa voz de Edita Gruberova les supo más bien a gran anticipo antes del momento esperado, que llegó anoche con el primero de los conciertos sinfónicos programados en esta 58 edición, el que ofreció la London Symphony Orchestra, conducida por su director principal, Michael Tilson Thomas, también director titular de la San Francisco Symphony.
La orquesta estuvo acompañada por una auténtica virtuosa del piano, Yuja Wang, una delicada intérprete china de 21 años que actuó ayer por primera vez en Granada.
Debussy y Ravel centraron el programa de anoche, en el que se incluyó ´Iberia´, que forma parte de ´Images´, y la ´Rapsodia española´; exponentes ambas del tránsito del "españolismo" al "hispanismo" depurado y estilizado que comenzó a gestarse a comienzos del siglo XX. Nuevos lenguajes que en el caso de Debussy hablan incluso de un "nuevo estilo", y en Ravel de su ya impresionante capacidad de orquestador.
El repertorio se completó con ´Choros núm.10´, una de las composiciones más apreciadas del extenso catálogo de Héitor Villa-Lobos, estrenada en 1926, y que puso el contrapunto de la noche con sus sonidos exuberantes.
Sin duda el de anoche fue uno de los momentos más mágicos de los que se vivirán en todo el festival. No será el único. La London Symphony Orchestra repiten escenario, aunque no repertorio, mañana lunes, también con Yuja Wang al piano. No conviene perdérselo.