EFE
Los tres ex guardias civiles imputados en el caso del presunto espionaje a personalidades del Gobierno regional madrileño negaron ayer durante su declaración en el Juzgado de Instrucción Número 5 de la Plaza Castilla haber realizado seguimientos que afectaran a la intimidad de estas personalidades. Enrique Molina, abogado de José Luis Caro Vinagre, José Oreja Sánchez y Antonio Coronado Martínez, indicó que sus defendidos declararon que “nunca se han hecho seguimientos o vigilancia con la finalidad de vigilar las costumbres íntimas de estas personalidades” sino sólo controles habituales de seguridad y de los edificios.
Tras declarar ante la juez Carmen Valcarce por espacio de dos horas y media, los tres ex guardias civiles quedaron en libertad sin medidas y sin fianzas, agregó el abogado, quien anunció que en septiembre u octubre comparecerá el director del Área de Seguridad de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, Sergio Gamón, jefe directo de los tres imputados. También en otoño estará terminado el informe pericial caligráfico que decidirá si los imputados son autores de los partes aparecidos en la prensa, indicó. Acusación del PP.
En las últimas horas se personó el PP como acusación popular, explicó el letrado Juan Ramón Montero a la prensa, después de que el PSOE ya se hubiera personado hace meses. Los letrados del PP, del PSOE (Wilfredo Jurado), del ex consejero de Justicia Alfredo Prada (José Aníbal Álvarez) y los del Ayuntamiento de Madrid no pidieron ninguna comparecencia más ni más pruebas, reveló Molina.
Ante la juez, los tres imputados reconocieron haber realizado labores de seguimiento a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre; al vicepresidente, Ignacio González, y a “determinados consejeros”, y, según su abogado, “desmontaron el informe policial” por el que fueron imputados, que “tenía muchas lagunas”. Los tres ex guardias civiles “no reconocen la autoría de los partes publicados en prensa”, que según explicó Molina, “están hechos a la inversa de lo que sería un informe policial”, ya que parten de una conclusión: “Quieren situar a una persona en un sitio”.