EFE
Fernández de la Vega pronunció estas palabras en la conferencia que ofreció en el acto institucional que tiene lugar hoy en la Casa América de Madrid, que abre en España las conmemoraciones de los bicentenarios de las independencias latinoamericanas.
Señaló que España aprovechará la presidencia de la UE -prevista para el primer semestre de 2010- para avanzar y profundizar en los acuerdos de asociación con Centroamérica, la comunidad andina y Mercosur, así como para estrechar los lazos políticos, económicos, culturales y sociales de "dos ámbitos regionales llamados a ocupar un papel destacado" en la globalización.
La vicepresidenta primera apuntó que el avance de Iberoamérica "ha sido un avance en la democracia, con la democracia y a través de la democracia".
En este sentido, aseguró que "en estos momentos de dificultad en que tan fácil es deslizarse hacia la demagogia o buscar ganancia en río revuelto, es más importante que nunca seguir profundizando en el perfeccionamiento de las políticas públicas y, en definitiva, en la implementación de los derechos de los ciudadanos".
Para ello abogó por adaptarse a los nuevos tiempos y responder a los nuevos retos, como la sostenibilidad y energías limpias, junto a la innovación y la formación, asuntos en los que se centrará la próxima Cumbre Iberoamericana de Portugal.
"Vamos a hacer que esta generación de los bicentenarios sea la mejor formada y la más capacitada de la historia iberoamericana", subrayó Fernández de la Vega.
Así, afirmó que los bicentenarios ofrecen a los países iberoamericanos una "oportunidad inmejorable para reflexionar sobre nosotros mismos, sobre quiénes somos y sobre el lugar que queremos, podemos y debemos ocupar en este mundo crecientemente interdependiente".
Se trata, continuó, de "abrir una nueva etapa y dar un impulso mayor a nuestras ya muy intensas y positivas relaciones".
Al respecto, la vicepresidenta subrayó que el Gobierno va a seguir haciendo de las relaciones con los socios iberoamericanos un "espacio preferente" de las relaciones económicas y de la cooperación política y social.
Recordó que la comunidad iberoamericana, como todo el mundo, se encuentra "de nuevo" ante una "encrucijada histórica" y, por ello, consideró que "recuperar y volver a dar vida a sus ideales y sus sueños es el mejor homenaje" que se puede hacer a los bicentenarios y a sus protagonistas.
"Ha llegado el momento de hacer frente a los retos que amenazan el progreso y el bienestar en este nuevo tiempo global y unirnos contra los verdaderos enemigos de ayer, de hoy y de siempre, la miseria, la desigualdad, la desesperanza, la falta de horizontes, la avaricia de unos pocos construida sobre las espaldas de los demás", aseveró la vicepresidenta Fernández de la Vega.
Por ello, manifestó que frente al "vacío de sentido y a la ambición económica desmedida, el imperativo categórico de nuestro tiempo es la responsabilidad social y global".
En el mismo sentido, apostó por impulsar las relaciones políticas y sociales incrementando así la concertación y reforzando la identidad compartida.