EFE
En su primera entrevista tras haber sido investido, ofrecida por la cadena Ser y recogida por Efe, López ha afirmado que la prioridad de su ejecutivo será lograr la paz y ha expuesto que "el rechazo social" hacia ETA será "fundamental" para conseguir que cuando un terroristas sea detenido "no vaya a haber otro que se ponga en su sitio".
Según ha reconocido, en el pleno de investidura celebrado ayer no llegó a llorar, pero tuvo "que contener la emoción muchas veces por la alegría" que le transmitían los compañeros de su partido "que han trabajado toda la vida por Euskadi, como Txiki Begenas o Jesús Egiguren".
Mañana Patxi López prometerá su cargo en una ceremonia solemne "que mantenga la tradición bajo el árbol de Gernika", si bien no utilizará la fórmula que han empleado anteriores lehendakaris del PNV que apelaba a Dios, al ser laico.
Ha destacado que la primera medida que adoptará será la convocatoria de la mesa diálogo social para intentar consensuar con empresarios y sindicatos políticas para hacer frente a la crisis.
A continuación, López adoptará "un gesto" para atajar "la inflación de cargos que hay en la Administración vasca elegidos a dedo", según ha denunciado, y también planteará medidas para apoyar a las familias que tienen a todos sus miembros en paro.
Ha señalado que el acuerdo que suscribió con el PP para garantizar la gobernabilidad de la Comunidad Autónoma Vasca "contiene líneas generales que pueden ser suscritas por la inmensa mayoría de la sociedad vasca" y, de hecho, ayer "no hubo ni un sólo portavoz que pudiera decir ni una sola política, una sola frase o un solo párrafo de ese acuerdo supusiera un frente".
A su juicio, los reproches de las formaciones nacionalistas hacia ese acuerdo "no fueron más que una crítica fácil de quien abandona el Gobierno Vasco y está dolido por ello".
"Tras diez año también para él, "la paz será el objetivo fundamental de mi gobierno y no concibo, si tengo que arriesgar, no hacerlo".