EFE
En la rueda de prensa posterior al consejo, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, explicó que con este proyecto de ley se traspone la directiva comunitaria de 2007 con la que se pretende armonizar la fragmentada regulación que existe al respecto, dado que cada estado miembro cuenta con su propia normativa.
La entrada en vigor de la nueva regulación en los veintisiete países miembros de la UE implicará que se podrá operar con una sola cuenta corriente en todo el ámbito europeo, lo que permitirá utilizar las tarjetas de débito o domiciliar pagos en cualquier otro Estado que no sea el mismo al que pertenezca la entidad en la que se tenga la cuenta bancaria.
Como novedad, se introduce la llamada "cláusula share", que hasta ahora no existía en el ordenamiento jurídico español, por la que los gastos aplicables a un pago serán compartidos entre ordenante y beneficiario, siempre que no incluya una conversión de divisas.