EFE
Después de que el presidente catalán, José Montilla, advirtiese de que no negociará de forma indefinida, el tripartito catalán se ha reunido esta mañana durante dos horas en torno a la Comisión Mixta de Asuntos Económicos para analizar de urgencia la situación y ejercer presión para que el Gobierno central mueva pieza.
La reunión ha estado presidida por el conseller de Economía, Antoni Castells, aunque por sorpresa ha sido el conseller de Interior, Joan Saura -en el ojo del huracán por las cargas policiales de ayer sobre los universitarios-, quien por fin ha dado de forma oficial las cifras que ofrece el Ministerio de Economía: 1.200 millones adicionales para este año, 1.600 para 2010 y 2.000 para 2011.
Castells, Saura y el conseller de Innovación, Josep Huguet, además de los secretarios generales de la Generalitat Martí Carnicer (PSC), Antoni Soy (ERC) y Joan Boada (ICV-EUiA), han acordado mantener una posición de firmeza en la negociación con el Gobierno.
Según ha indicado el conseller Saura en una rueda de prensa en el Parlament, esta propuesta ya ha sido desestimada por el Govern al considerarla "insuficiente" y porque no cumple el nuevo Estatut.
Saura cree que si en poco tiempo sigue sin haber avances en la negociación, "habrá que pasar capítulo", lo que "no significa necesariamente levantarse de la silla de negociación".
Según el conseller, hay desacuerdo tanto en las cifras, "que son inaceptables", como "en el tipo de modelo, ya que no asegura que la evolución de los ingresos en años posteriores sea positiva", por lo que ha instado al Ejecutivo central a presentar "cifras dignas".
"Estamos dispuestos a negociar hasta donde haga falta sobre las propuestas que se hagan a Cataluña y no sobre otras", ha recalcado Saura antes de explicar que las negociaciones "no se pueden eternizar", por lo que si no hay avances en unas semanas "habrá que pasar capítulo".
Sobre la posibilidad de que se produzca una reunión entre los presidentes José Luis Rodríguez Zapatero y José Montilla para tratar de reconducir las negociaciones, Saura ha afirmado que "la interlocución al más alto nivel siempre es buena" y ha apuntado que "sería positivo que haya un nuevo impulso al más alto nivel". La Generalitat se plantea así dar por cerrada en unas semanas la negociación al constatar los escasos avances negociadores.
La oposición catalana también ha expresado su rechazo a la oferta del Ministerio de Economía. El presidente de CiU, Artur Mas, ha considerado "inaceptables" las cifras que ha puesto sobre la mesa el Gobierno español y ha propuesto una "reacción" desde Cataluña, ante el "incumplimiento manifiesto del PSOE" por no aplicar el modelo que prevé el Estatuto.
"No se hizo el Estatuto ni el sistema de financiación que hay en el Estatuto para obtener estas cifras ridículas", ha protestado Mas, que ha instado a la Generalitat a poner una fecha tope de la negociación porque es hora de "caixa o faixa" (o todo o nada).
Desde CiU también se apunta la posibilidad de que la estrategia del conseller Castells sea dar a conocer una cifra por debajo de lo que ya ha ofrecido el Gobierno para que, al final del proceso, se pueda "vender" un mejor pacto de lo que realmente será.
Fuentes del Govern consultadas por Efe han rechazado dar la cifra que reclama la Generalitat al Gobierno y se limitan a decir que los 1.200 millones están lejos de las aspiraciones catalanas.
La Cámara de Comercio de Barcelona, por ejemplo, ya comunicó en su día que sólo valorará como positivo un acuerdo que se sitúe alrededor de los 3.800 millones de euros.
Por su parte, la portavoz del PPC en el Parlament, Dolors Montserrat, ha considerado "una burla a Cataluña" la oferta del Gobierno.
El PPC considera "inaceptable" la oferta porque supone "reirse de Cataluña", y ha culpado de la situación a José Luis Rodríguez Zapatero y a José Montilla.