LA OPINIÓN
– Soy una apasionada de la escena teatral, y me gustaría saber que cualidades debo tener para dirigir una compañía de teatro ¿Se nace o se aprende?
–Yo diría que curiosidad, talento y pasión. Aunque añadiría, quizás en otro plano, valor, humildad, ambición y deseo de conocimiento. Y no hacerle ascos al trabajo. Desde mi punto de vista, un director de teatro está siempre estudiando y aprendiendo. Y hay que saber y querer escuchar. La formación indispensable para un director de escena abarca muy diversos aspectos. En este trabajo, se toma un texto en dos dimensiones, y hay que convertirlo en algo en cuatro dimensiones, si incluimos el tiempo. Un director debe aspirar a controlar no solo el producto final que se presenta al público, sino todos los lenguajes que intervienen en la obra, porque una obra de teatro es algo que se tiene que hacer entre muchos. Así que en la formación del director se deberán incluir nociones más que básicas de escenografía, vestuario, iluminación, sonido, etc. En cuanto a si se nace o se aprende, como dijo Picasso, "creo en la inspiración, pero prefiero que me pille trabajando".
–¿Cuál es el futuro a corto y medio plazo de su compañía? ¿Se sienten la compañía "oficial" del Ayuntamiento de Granada?
–El futuro es siempre un enigma. A corto plazo es estrenar ´Así que pasen 5 años´ los días 22 y 23 de este mes. ´Teatro para un Instante´ se fundó en 1983 y la broma de la profesión en años posteriores era "mira éstos, que si un instante, y ya llevan 3 años". Bueno, pues llamándonos así hemos durado, hasta la presente, 26 años, 50 espectáculos, míles de funciones, instantes buenos, instantes malos... Esperamos continuar mientras nos queden ganas. Con el Ayuntamiento de Granada nos une desde hace seis años un proyecto, ´García Lorca Teatro´, del que nos sentimos muy orgullosos, y en el que tanto el Ayuntamiento, como nosotros hemos volcado toneladas de esfuerzo, osadía, y cariño. Y la respuesta del público es constante.
–¿El teatro es un género minoritario como la poesía o el público responde?
–Si el público no respondiera, el teatro no existiría. Y esto no quiere decir que responda siempre. Pero sin público, el hecho teatral no es completo, no se produce.
–Usted que tiene en el nombre de su compañía a Lorca, ¿qué opina sobre las declaraciones de Fortes? ¿Cree que la Universidad debe dar cobijo a este tipo de declaraciones o sobrepasa la libertad de expresión?
–Yo no acudí a esta conferencia, por lo tanto, lo que conozco de ese acto me ha llegado por la prensa. Me ha parecido que ese señor utiliza el exabrupto como reclamo hacia su persona. Es posible que al conde Lequio o a Belén Esteban no les quede otra, pero a un profesor universitario no debiera de hacerle falta. Mi primera impresión, al leer la noticia, es que se hablaba de un tal Lorca, muerto en la guerra civil, y cuya relación con el poeta de Fuente Vaqueros no iba más allá del apellido. Claro, que yo busco a Lorca en sus palabras, no es sus gacetas.
–Con la de compañías independientes que hay en Granada, ¿por qué no recibe el teatro más apoyo institucional?
–Esta pregunta se la debieran hacer a un político con responsabilidad de gobierno.
–¿Cómo consigues dar a tus obras ese toque que las hace tan propias de tu forma de entender el teatro?
–Quiero contar historias. Y que la gente las entienda, opine sobre ellas, les divierta y les haga reflexionar. Esa es mi ambición. Y luego, un equipo humano maravilloso, y trabajo, trabajo, y más trabajo.