M. OCHOA
Telefónica, Jazztel, Orange, Ono... Entre las grandes operadoras de internet se ha colado una empresa granadina, Nostracom, especializada en llevar la Red a zonas menos pobladas, aquéllas consideradas poco rentables por las multinacionales. La firma acaba de cumplir diez años de vida con 15.000 clientes en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Asturias.
Su fundador y actual presidente, Antonio Tejada, la creó en 1999 al ver "un hueco en la provisión de internet a empresas"; "por entonces no estaba masificado como ahora", recuerda. A un año de su funcionamiento, Nostracom vio necesaria la creación de una red propia para "evitar alquilarle las redes a Telefónica". Su proyecto encontró financiación -un millón de euros- en un grupo de socios irlandeses y en poco tiempo logró dotarse de un sistema inalámbrico. De esta forma, la primera gran campaña de promoción llevó como lema ´Granada sin cables´. "Tuvo mucha aceptación, sobre todo, en los entornos rurales, donde hay menos proveedores pues les resulta muy costoso llegar allí", cuenta Tejada. Así, de mirar a las empresas, Nostracom pasó a interesarse por los pueblos alejados de los centros urbanos.
La Junta no tardó en poner sus ojos sobre ella. Le concedió subvenciones y le hizo un lugar en el edificio BIC del Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud, donde residen firmas jóvenes e innovadoras (esta semana, Nostracom se mudó a un espacio más grande en Gójar). El Gobierno regional y el Ministerio de Industria financiaron todos sus proyectos de expansión: la creación de una red para llevar internet inalámbrico a 190 municipios andaluces de menos de 3.000 habitantes; el mejoramiento de las redes en Granada, Jaén, Almería y Málaga, lo que permitirá a los habitantes de poblados rurales acceder a una velocidad de hasta 8 megas y posibilitará, además, obtener réditos por alquilar el sistema a otros operadores; y la instalación de fibra óptica en Asturias, con la que puede vender paquetes de internet a una velocidad de 100 megas.
La proyección de Nostracom atrajo también a una compañía irlandesa, que adquirió el 50% de la empresa. Con esta operación, Tejada mantuvo la fortaleza financiera de la firma y sorteó el estancamiento empresarial generalizado a causa de la crisis. La recesión sólo se ha notado en la caída de pedidos de los ayuntamientos para construir redes de internet propias -otro de los servicios que ofrece la firma-; "ahí sí se nota porque los municipios no tienen hoy capacidad financiera".
Nostracom mantiene precios muy competitivos; por ejemplo, internet de 1 mega más llamadas sale a 29,95 euros; sólo internet, de la misma capacidad, cuesta 19,95 euros mensuales. Debido a su penetración en las zonas rurales -el 70% de sus clientes reside en estos lugares- y a su constante innovación, Nostracom crece a pasos agigantados.
Llama la atención que Tejada, el padre de la criatura, no sea ingeniero informático o experto en telecomunicaciones. Tejada se graduó como traductor técnico de inglés en la Universidad de Granada y sus trabajos descifrando manuales de informática le acercaron al mundo de las comunicaciones. "Me favorece el que vea la informática como alguien que debe entenderla, comprenderla", puntualiza el directivo, y afirma, orgulloso: "Somos el más grande de los pequeños proveedores".