EFE
El portavoz económico de los populares, Cristóbal Montoro, ha afirmado hoy que el boletín del organismo supervisor "advierte sobre la gravedad de la recesión", así como sobre su "intensidad", ya que a lo largo de 2010 continuará la caída de la actividad económica, aunque en un porcentaje menor al que se prevé cierre el presente año: del 3 por ciento de 2009 al 1 del año que viene.
El Banco de España, asimismo, cree que no comenzará la recuperación económica hasta finales de 2010 y calcula que el empleo se situará en tasas del 17,1 por ciento este año y del 19,4 el próximo.
Según ha señalado Montoro en conferencia de prensa, la contracción económica que España padece en la actualidad es "la más dura" de su historia y de confirmarse, aumentará el número de personas sin empleo a los 4,5 millones.
Ante una situación de "emergencia nacional" como la presente, el Gobierno debe dejar su "política del avestruz" y rectificar.
Montoro, además, ha explicado que los incrementos del paro y de la morosidad provocarán que el sistema bancario "se reordene obligatoriamente", ya que necesitará nuevos recursos públicos "en un panorama -ha dicho- en el que el organismo supervisor eleva el déficit público al 8 por ciento", tres puntos por debajo de lo que maneja el Gobierno.
Estas cifras, también "desconocidas para España", según ha manifestado, generarán un "lastre" para la economía, pues la recesión se prolongará y se profundizará. "Y a más déficit público, menos créditos para las pymes, los autónomos y las familias".
Tras la intervención de Caja Castilla La Mancha por el Banco de España con un aval de hasta 9.000 millones de euros, el responsable de Economía del PP cree que habrá más casos similares dentro del sistema financiero español. "Agárrense que vienen curvas", ha apostillado con ironía.
También con sarcasmo ha explicado que si una entidad como Caja Castilla La Mancha, que representa el 0,8 por ciento de los depósitos y que, como ha recordado, para el Gobierno entraña una importancia "relativa", ha necesitado un aval de un máximo de 9.000 millones de euros, qué no requerirán otros bancos con problemas de liquidez.
"No hay dinero para todo, los recursos públicos son limitados", ha resumido antes de hacer hincapié en la trascendencia de "ordenar los planteamientos del Gobierno" sobre la regulación del sistema bancario español.