EFE
Según los datos difundidos hoy por Eurostat, la destrucción de empleo ya comenzó en el segundo trimestre de 2008 (-0,3%), y se aceleró de junio a septiembre (-0,9%) y aún más de octubre a diciembre (-2,1%).
Aunque con menor intensidad y algo más tarde, el impacto de la crisis también se está notando en los demás países europeos.
Según la información de Eurostat, tanto en la zona del euro como en la UE disminuyó el empleo en los tres últimos meses del año.
En los países de la moneda única, 453.000 personas perdieron su trabajo de octubre a diciembre, mientras que en los Veintisiete fueron 672.000 -en ambos casos supone una bajada del 0,3%, mayor a la del trimestre previo, del 0,1% y 0,2%, respectivamente-.
Desde la Comisión Europea, reconocen que el impacto de la desaceleración en el mercado laboral se ha producido de forma "intensa y muy repentina".
En comparación con el último trimestre de 2008, en España también fue muy claro el deterioro del mercado laboral, con una caída del empleo del 3%, una tasa sólo inferior a la de Letonia, del 5,4%.
Tanto en la zona del euro como en la UE el empleo permaneció estable en términos interanuales, después de haber crecido el 0,6% en ambas zonas de julio a septiembre.
Los datos interanuales también confirman el progresivo deterioro del mercado laboral español a lo largo de 2008 y dejan claro que está siendo mucho más intenso que el de sus socios.
El empleo en España ha pasado de aumentar el 1,7% en los tres primeros meses (ligeramente por encima de la media de la eurozona y la UE, con el 1,5%) a sólo el 0,3% de abril a junio (mucho menos que la media de sus socios, en el 1,1%).
La gravedad del ajuste se confirmó en el tercer trimestre, con un descenso interanual del 0,8% (en la UE y la eurozona el empleo siguió creciendo, el 0,6%), y se intensificó en el cuarto, con una bajada del 3% (frente a la estabilidad en el resto de países).