LUIS F. RUIZ
Pese a que siete derrotas puedan parecer pocas, al tratarse de un número bajo, el Granada CF sigue sin demostrar lejos de casa lo que hace en Los Cármenes y lo que pretende conseguir a base de buenos resultados. Los de Miguel Ángel Álvarez Tomé no convencen lejos del estadio y en esta ocasión cedieron ante el Sangonera, un rival que no fue mejor que los granadinistas pero que, a base de puntería y cabeza, supo sacar más tajada de la merecida. Lo peor quizás no fuera la derrota, sino la oportunidad desaprovechada tras el empate del Melilla.
El choque comenzó con cierto sosiego por ambos bandos. El control era rojiblanco, pero las ocasiones no llegaban por ninguno de los dos equipos. Los granadinos trataban de llevar más mordiente a la meta defendida por un Caballero que, más adelante, se convertiría en protagonista con acciones puntuales que pudieron resolver la balanza del lado visitante.
Hay que llegar hasta el minuto 34 para encontrar en las anotaciones un disparo aislado de Felipe que, tras una buena jugada elaborada desde atrás terminó fuera de la meta local. Sin embargo, pese a que los locales no habían hecho méritos para ponerse por delante en el marcador, cuando menos se esperaba, llegó el 1-0.
A diez minutos para el descanso Javi Rodríguez rompió el ´melón´ con un tanto en el que aprovechó una gran internada de César Díaz. Con el gol las cosas cambiaron justo antes del descanso. Los granadinistas perdieron el norte y los locales empezaron a gozar de un triunfo que aún les costaría meterse en el bolsillo.
Tras la reanudación y la arenga de Tomé, los futbolistas rojiblancos salieron con otra conciencia. Eran sabedores de que no se podían permitir un fallo más y con esta mentalidad saltaron al terreno de juego dispuestos a hacerse valer sobre el césped del Mayayo.
Por desgracia, José Juan tuvo que quedarse en la caseta al descanso debido a un golpe que se llevó en la recta final del primer tiempo y que obligó a Raúl Fernández a aparecer en escena.
Tetteh, muy impulsivo, lo intentó desde lejos, mientras que Nyom, un minuto más tarde (2´), no tuvo fortuna dentro del área. Sin embargo, el Granada CF tiró de su fidelidad a Los Cármenes para tratar de establecer el empate y su invento no salió mal del todo.
Un balón rechazado por Momo, mal despejado por la defensa, recayó en Tariq que vio desmarcado a Ighalo al que cedió para que éste batiera por bajo a Caballero, quien poco pudo hacer para evitar el 1-1. Con este marcador, los granadinos cambiaron por completo y dispusieron de numerosas ocasiones para levantar el encuentro, sin embargo, el infortunio y el desacierto de cara a los tres palos pasaron factura.
El control del juego era totalmente rojiblanco, sin embargo, el Sangonera supo plantar al mejor bloque hasta entonces inesperado: el guardameta. El portero local se lució en varias ocasiones que fueron determinantes para evitar que los de Tomé se pusieran por delante.
Tres minutos después del gol del nigeriano, Mainz dispuso del segundo. El defensa volvió a hacer uso de su cabeza en un remate de falta como él solo sabe hacerlo, pero se topó con las manos del inspirado Caballero.
Después llegó otra de Tariq que se marchó alta para dar paso a la jugada en la que probablemente se encontraran los tres puntos: Ighalo hizo lo más difícil tras driblar a varios defensas locales y se plantó solo ante el portero. Pero cuando lo más fácil parecía batirlo por bajo, el delantero quiso rizar el rizo y trató de colgársela por arriba al guardameta. Algo imposible si se tiene en cuenta las medidas del meta local. Con la ocasión en la punta de sus botas, el Granada CF no cesó en su empeño de remontar.
Ighalo, Felipe, Martín Ortega y Dani Benítez –algo individualista, como ya empieza a ser costumbre- trataron de romper la hucha, pero no hubo forma de batir a Caballero.
Y cuando mejor lo estaba haciendo el Granada CF y parecía que aún se le podía dar la vuelta llegó el mazazo inesperado. Iván Díaz se encargó de echar por tierra las opciones granadinistas con el segundo tanto del Sangonera tras un centro de Sebas y en el que Raúl Fernández quizás pudo hacer algo más por evitarlo.
Con el equipo echado arriba, los visitantes perdieron todas sus opciones en el tercero de los murcianos. Una contra de César Díaz se coló hasta la nevera y logró batir por bajo al portero visitante.
Nada más sacar de centro y tras una jugada elaborada, a falta de dos para el final, Ighalo consiguió el 3-2, pero las ocasiones perdidas aún dejaban demasiado lastre en la mochila como tratar desprenderse de ella.
Con este resultado, el Granada CF queda a cuatro puntos del líder, el Melilla, que volvió a pinchar. El equipo es consciente de que debe mejorar fuera de casa y de que el que termina perdonando la paga. La clave está en averiguar dónde está el fallo para mejorar esta actitud.
Sangonera At: Caballero, Pina, Morillas, Álex Díez, Negredo, Momo (Sebas, 63´), Quintero (Álex Colorado, 63´), Pulido, Javi Rodríguez (Antonio, 87´), Iván Díaz y César Díaz.
Granada CF: José Juan (Raúl Fernández, 45´), Nyom, Amaya, Mainz (Javi Casares, 81´), Llamas, Felipe (Martín Ortega, 68´), Lucena, Tetteh, Dani Benítez, Tariq e Ighalo
Árbitro: Abad Esteban (valenciano). Sancionó con la amarilla a los locales Quintero, Pina y Álex Díez; y a los visitantes Dani Benítez, Mainz y Llamas
Goles: 1-0, Javi Rodríguez (36´). 1-1, Ighalo (52´). 2-1, Iván (80´). 3-1, César Díaz (87´). 3-2, Ighalo (88´)
Incidencias. Encuentro disputado en el Estadio El Malayo de Sangonera la Verde ante unos 600 aficionados, con una mínima representación de seguidores visitantes