LA OPINIÓN
El piloto granadino Álvaro Molina y su equipo de trabajo ya trabajan con la marca alemana BMW para desarrollar la S1000RR y adaptarla al nuevo reglamento de la categoría de Superstock, que regirá la mayoría de los campeonatos de esta cilindrada el próximo año.
Molina está probando la moto en el campeonato de Europa 2009 de Superstock 1000 que se está disputando en Albacete, con el fin de recabar la información necesaria para poderla desarrollar y poner a punto de cara a la próxima temporada. De hecho, ayer rodó muy rápido teniendo en cuenta que se trata de una moto de serie (la única de la parrilla) ocupando la vigésimo primera plaza.
El seis veces campeón de Europa está encantado de ser el primer piloto andaluz de la historia que tiene el privilegio de hacer debutar una moto en una competición continental. "Tiene mucho potencial. El motor es muy potente arriba y creo que cuando salga a la venta será un referente en este sentido ya que no creo que haya otra moto con tanta potencia máxima", declaró el de Huétor Vega, que tuvo una sensación extraña por "verme tan atrás".
No obstante, se mostró satisfecho por el trabajo realizado: "Estamos obteniendo una información muy valiosa para el futuro. Había que ser valiente y sacrificarse en esta prueba para poder ser competitivos el año que viene. Esto es normal y estaba dentro de los planes que nos hemos marcado. Hemos probado distintos reglajes con las suspensiones de serie y estoy seguro que con una suspensión trasera de carreras se pueden ganar entre dos y tres segundos por vuelta".
Deseoso por mejorar. Álvaro Molina está deseando que la S1000RR esté preparada con todas las piezas que le permitan ser competitiva en competición para luchar por la victoria y volver a medirse en igualdad de oportunidades con muchos de sus rivales de anteriores temporadas en 250 como Cruciani o Michael Filla que en estas condiciones están mucho más arriba en la parrilla.