LA OPINIÓN
Tomé confirmó ayer que Iván Amaya retornará a la titularidad mañana domingo ante el Águilas, tras estar varias jornadas en el banquillo, en sustitución del sancionado Lucena. Sobre su suplencia, el jugador dijo en rueda de prensa que es una situación que asume “bien” porque “esto es fútbol y lo importante es que el equipo tiene unos centrales con un nivel muy alto”. Amaya no está preocupado por las dos derrotas que ha sufrido el Granada, ya que “al equipo no le falta nada, sólo un poco de suerte para que lleguen los resultados. No vendemos ningún humo. Estamos con la suerte en contra y es hora de que cambie”. Sobre la situación del equipo en mitad de la tabla, el defensa dijo que “no hay ansiedad, aunque sabemos que somos el equipo llamado más que ninguno a estar arriba”, aunque “eso no se logra en un día”. De cara al encuentro frente al Águilas, Amaya indicó que el rival “va a venir aquí a dejárselo todo”, aunque advirtió de que “nosotros tenemos que hacer un fortín de nuestro estadio, que sea un infierno para todos los equipos que vengan”.