C. L. / E. A.
Quique Pina, director general del Granada CF, acompañado por Juan Carlos Cordero, director deportivo, y Manuel Albendín, directivo responsable del área de comunicación, dejó entrever ayer en una comparecencia ante la prensa local la posible marcha del actual presidente de la junta gestora de la entidad Ignacio Cuerva.
Pina, sin embargo, explicó que no ha sido su intención, desde el momento en que se planteó la inversión en el Granada junto a Gino Pozzo, de ocupar otro rol diferente del que está desarrollando.
"Si a mí me dicen que tengo que venir a Granada, igual que Gino Pozzo, para enfrentarme con alguien seguro que no hubiera venido. Lo que quiero es estar aquí en paz con todo el mundo y me encantaría que las personas comprendiesen que cuando hay una inversión económica, está clarísimo que el que la hace es el que tiene que tomar decisiones. Ahora, éso se confunde con el tema de ejercer como presidente", explicó el socio en el proyecto rojiblanco del italiano Pozzo.
Pina insistió en que "lo que es el cargo de presidente la debería ejercer la persona que lo está ejerciendo. Ahora bien, si esa persona decidiera marcharse por cualquier motivo, que podrían ser personales, no sería nunca por mi culpa. Yo creo que la persona que tomara el mando debe ser de Granada, porque sería lo mejor para el club".
"Lo único que os puedo asegurar es que el presidente de este club no voy a ser yo. Que nadie tenga duda. E insisto, no tengo ningún roce con el presidente, como se ha querido hacer ver. Yo voy a seguir con mi línea y mi responsabilidad", aseguró el murciano, quien afirmó que "consideramos que Ignacio es una persona que tiene una buena imagen en Granada y es una gran representación del Granada CF y que ha trabajado por el club de una forma digna. Hemos venido aquí con una gestora cuyo trabajo siempre ha ido en favor del Granada CF".