JAVIER AGUILERA
Dicen que el mal de muchos es el consuelo de los tontos, pero muchos conjuntos se están agarrando al manido tópico para tratar de justificar sus malos resultados en este sorprendente inicio de temporada en el grupo IV de Segunda B. El Granada CF ha enderezado su rumbo con la victoria lograda el pasado miércoles ante el Lucena y es de los que mejor lo está pasando, junto al Sevilla Atlético, de los llamados a estar al final de temporada arriba.
Los rojiblancos están ya séptimos, con los mismos puntos que el quinto, a uno del cuarto, que es el filial hispalense, y a tres del líder, el sorprendente Murcia B. Los tres primeros son recién ascendidos a Segunda B –San Roque y Sangonera junto al filial pimentonero–, aunque la clasificación parece estar premiando más a los menos malos que a los mejores. Todos los equipos, salvo el Murcia B, han perdido ya al menos un partido, y los favoritos se han dejado en estas cinco primeras jornadas muchos más puntos de los previstos.
Ceuta, Poli Ejido, Betis B, Real Jaén... aunque esto no ha hecho más que empezar, hay que mirar a la parte media baja de la tabla para encontrar a conjuntos llamados a estar arriba. Curioso es el hecho de que el conjunto jienense llevaba la pasada campaña a estas alturas nueve puntos más que ahora –quince por seis–. El inesperado inicio de la competición también se puede comprobar mirando la tabla de máximos goleadores, liderada por futbolistas como Joaquín, Sergio Berro o Manu Barreiro, futbolistas que militan en conjuntos menores como el San Roque –los dos primeros– o el Jerez el tercero–.
Por abajo tampoco cuadra la tabla, con un colista como el Marbella que sólo posee un punto pese al haber reforzado el buen plantel que tenía la pasada campaña, y el Águilas, que ni conoce la victoria. El Granada puede despegar definitivamente el domingo en el Alfonso Murube de Ceuta. Igual es, aunque pronto, el momento de marcar distancias con los otros favoritos al ascenso.