FRAN ESPÍGARES
La llegada del técnico Joseba Aguado al banquillo ha servido para cambiar la dinámica del Santa Fe, que el pasado domingo sumó su primer punto liguero y ayer se impuso en un derbi local por todo lo bajo al Arenas para llevarse la primera alegría liguera. Un tanto en los últimos minutos del canterano Agustín sirvió para desequilibrar un pésimo derbi en el que ganó el menos malo y que sirvió para que ambos conjuntos demostrarán que su mal arranque de campeonato no es casual.
La primera parte fue tan igualada como aburrida, aunque siempre fue el equipo local el que trató de llevar el peso del juego. Apenas hubo ocasiones peligrosas y los porteros fueron meros espectadores. El duelo se animó en la reanudación con una buena opción de marcar para Agustín, que mandó el balón fuera.
Tras otra media hora de sopor, ambos conjuntos se animaron a buscar la victoria en los instantes finales. Álvaro Santos botó una falta fuera, Cristóbal no supo definir frente a Olvera y, en la mejor ocasión visitante, Eloy no aprovechó el buen pase de Ismael Padial. En el 88, Luis Torres luchó por un balón imposible y Agustín, atento en el segundo palo, marcó el gol del triunfo santaferino.