CARLOS LANDA/EFE
Los casos de muerte súbita producidos en los diferentes campos de fútbol de la elite mundial han puesto en alerta a numerosas federaciones, clubes, asociaciones y ayuntamientos. Sin embargo, el de Granada no ha puesto medios para intentar superar una dramática situación como la que se produjo este pasado miércoles en el Pabellón Bola de Oro. Allí, a las 21.30 horas, Aurelio F. R., de 33 años de edad, casado y con dos hijos, fallecía repentinamente mientras disputaba con su Peña Los Maristas un partido de fútbol sala, el primero tras el periodo vacacional. Otro mazazo al deporte y a la vida.
De un tiempo a esta parte muchas comunidades, incluida la andaluza, y ciudades han adquirido múltiples desfibriladores para su uso en lugares públicos e instalaciones deportivas. El Ayuntamiento de Granada, sin embargo, no ha provisto a sus centros de estos mecanismos sanitarios externos que pueden salvar vidas. Sólo el Complejo Deportivo Núñez Blanca posee un desfibrilador, pero ningún funcionario ha recibido curso alguno para saber cómo funciona. "Muchos de nuestros compañeros ni saben que existe, que lo tenemos aquí, ni siquiera dónde se encuentra", afirmaron a La Opinión fuentes del Patronato.
Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorespiratoria son claves para el enfermo, ya que en este tiempo la falta de oxígeno y de sangre en el cerebro puede causar daños irreversibles e incluso la muerte. Por ello es fundamental que, ante una situación de este tipo, la persona que tiene el contacto inicial con el afectado actúe de forma inmediata alertando a los equipos de emergencias sanitarias (112 en Granada) y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo.
Novedad. La Federación Andaluza de Fútbol sí ha provisto a todas sus instalaciones de un desfibrilador. Es el caso del Campo de la Federación-Miguel Prieto, que desde esta temporada cuenta con uno. La delegación Granadina va a convocar, además, unos cursos de aprendizaje del funcionamiento y puesta en práctica del aparato para los técnicos y directivos de los clubes que entrenan asiduamente allí.
Cada vez aparecen más casos de muerte súbita en deportistas conocidos y anónimos, y en pleno 2009 la carencia de este servicio y personal cualificado para su utilización, con el masivo movimiento de personas por esas instalaciones, no parece lo más adecuado.