LUIS F. RUIZ
Pese a que el año pasado quedó cerca de pujar por el ascenso a Primera con el Elche, Dani Benítez llega a Granada encantado por la ciudad, el campo, la afición y el proyecto, cuyo buen resultado final, a su juicio, depende del apoyo de todos los que forman la sociedad rojiblanca. A falta de menos de una semana para el comienzo de la Liga, Dani Benítez sabe lo difícil que lo tendrá para hacerse con un puesto en el once, aunque su ilusión, afirma, es la de todos los compañeros.
–Usted nació en Mallorca, ¿sabe que el filial mallorquín luchó con el Granada CF por subir?
–No lo sabía, pero si hay que devolver algo, y pudiera, lo devolvería y con mucho gusto.
–Ascender a Segunda, ¿es un reto imposible?
–Es un reto difícil, pero por qué no lo vamos a conseguir. Lo bueno que tiene el equipo es que es muy trabajador y tenemos muchas opciones de subir, sobre todo si la afición está con nosotros. Hasta ahora ha sido así. Pese a que aún es pronto, –¿El equipo ya ha echado raíces?
–Creo que el míster ya ha comenzado a meter una base dentro de la plantilla, con sus estilo de juego. En temporada eso nos va a beneficiar. Hasta que no llegue el momento exacto no se verá todavía el equipo al cien por cien, pero en principio todo va bien.
–¿Se ve en el once titular?
–Creo que no sólo yo, sino todos mis compañeros. Para eso se ha hecho el equipo, para que todos pujemos por tener un puesto en la plantilla y luchar por ascender. Tanto los jugadores que estamos como los que hay en el filial han dado la cara hasta el momento.
–Pero la rivalidad que existe dentro de la plantilla es muy fuerte.
–Eso es bueno. En cada posición hay muchos jugadores y eso puede ser una ventaja a la vez que un inconveniente. Esto hará que en el año se luche mucho en los entrenamientos y toda la plantilla esté a tope con la intención de formar parte del once del entrenador.
–¿Qué diferencias existen entre la Segunda A y la B?
–En Segunda B te dejan jugar menos, hay más trabajo y hay que darle mucha importancia a las jugadas que se producen a balón parado.
–¿Pero casi todos llegáis de superior categoría?
–Creo que no influirá, porque casi todos han pasado por la Segunda B. Los Cármenes es un campo idóneo para jugar al fútbol y tener el balón. Habrá planteamientos distintos en los partidos de casa y en los de fuera. La plantilla la veo preparada para hacer ese tipo de juego como local y a domicilio.
–La afición es muy exigente, ¿pesa a la hora de jugar?
–Está en su derecho de criticarnos cuando lo hagamos mal porque para eso son los que pagan su abono. Creo que siempre estaremos arriba, seguro que todo saldrá bien con la ayuda de todos.
-¿Sería capaz de apostarse algo? –Sí, pero no sé qué apostarme. Estoy abierto a lo que sea con tal de ascender.