LUIS F. RUIZ
Junto al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, lugar elegido para fotografiar a Iván Amaya, hay un actor que hace reír a los que deambulan por Plaza Nueva. El futbolista rojiblanco lo mira ensimismado y ríe, se lo pasa bien. Pero la sonrisa se desvanece cuando hay que hablar de temas tan serios como el futuro del Granada CF, tema en el que se expresa con optimismo, aunque con los pies en el suelo, un gesto de responsabilidad de alguien a quien quizás le exijan más por su pasado.
–¿Pesa mucho una medalla olímpica?
–Es algo que solo se vive una vez en tu vida. Lo cierto es lo que mejor que me pudo pasar, jugar unas Olimpiadas, que es algo irrepetible. De hecho, el otro día vi una entrevista a Fernando Torres y afirmó que lo único que le faltaba era estar en unos Juegos. Es algo único y difícil de explicar.
–¿Es comparable a algo?
–Se dice que se compara con un Mundial o algo por el estilo. Es un grupo mundial, te enfrentas a los mejores del planeta, pero en categoría sub´21.
–¿Es un reto olímpico llevar al Granada CF a Segunda división?
–Hemos venido a trabajar, a darlo todo por la camiseta y estamos muy mentalizados. Es un momento muy ilusionante, pero está claro que no se va a ascender ni en uno ni en dos días, sino en 38 jornadas. Esto será muy largo, habrá partidos en los que perdamos y otros en los que ganemos. Estoy seguro que estaremos arriba.
–Mucha gente puede que se pregunte qué hace un jugador como Iván Amaya en Granada.
–Con Quique Pina me une una gran amistad. Tenía ofertas de clubes de Segunda A para firmar y del extranjero, pero sinceramente el proyecto es muy bonito y sobre todo el vivir un ascenso con el Granada CF debe ser mucho más bonito que los anteriores.
–¿Qué referencias tenía de esta ciudad antes de venir?
–Lo único que sabía de Granada es cuando vine con el Granada 74. Por la Ley del Deportista quedaba libre, pero por informaciones de compañeros como Luque me contaron cómo era la ciudad.
–¿Le hubiera gustado formar parte de aquel proyecto?
–Si hubiera querido lo hubiera hecho. Fui el que no quise, prefería la seguridad del Elche a pasar un año con muchas interrogantes.
–¿Qué tipo de inseguridades le creaba el Granada 74?
–No tenía bienes, no tenía estadio ni afición que le apoyara, era todo nuevo y significaba jugármela un poco.
Ahora, junto a la Fuente de las Batallas, lugar de celebración de triunfos rojiblancos, ¿cree que volverá aquí tras un ascenso?
–Me encantaría poder celebrarlo con todos los aficionados. Sé que van a estar volcados con nosotros y será algo bonito, pero no va a ser fácil, será muy difícil y complicado así como costoso. El equipo que hay, pese a ser jugadores de Segunda A, tiene que acomodarse a todo tipo de campos y circunstancias.
¿Supone más presión formar parte de una plantilla que, a priori, está hecha para ascender?
–A cualquiera le gustaría estar en esta situación con esta responsabilidad. A cualquier equipo de Segunda B le gustaría estar en nuestra situación. Con la plantilla que tenemos y el grupo que hay no me pesa nada.
El Granada hace muchos años que no está en Segunda, ¿qué se siente al subir a esta categoría para aquellos que no hemos vivido nunca un ascenso de este tipo?
–Supone mucho. Es una categoría nacional en la que se mueve mucho de televisiones y en Granada, donde hay hambre de fútbol, eso se notaría mucho más. El otro día me llevé una grata impresión en Motril, así como la satisfacción de que hubiera gente siguiéndonos. Va a ser un año bonito en el que disfrutaremos todos.
–¿Es prematuro pensar constantemente en el ascenso?
–Celebrar algo antes de que se consiga es una falta de respeto a los otros 19 equipos de la categoría. Creo que todos los clubes tienen el mismo nivel y el mismo derecho de poder soñar.
¿Ha jugado alguna vez contra el Granada?
–Sí, con el Atlético de Madrid el año 2001 en la Copa del Rey, aquí en Los Cármenes, que ganamos 0-1. Recuerdo que Pindado hizo un partidazo y que el campo estaba hasta la bandera.
¿Le gustaría que el campo presentara ese aspecto habitualmente?
–Creo que la afición estará con nosotros con nada que le demos, están muy ilusionados. Hemos venido con la mentalidad ganadora y hacer algo grande en esta ciudad.
¿Y si no se asciende?
–Pues a seguir haciendo nuestro trabajo. No es un proyecto de un año. Pina ya lo ha dicho bien claro. Es un proyecto largo de dos o tres años. La fórmula nueva para subir es distinta y quizás favorable, sobre todo si quedas primero.
¿Suele ser lanzador de penaltis?
–Sí, en el Ciudad de Murcia lo era.
Pongámonos en situación. Fase de ascenso a Segunda A, tanda de penaltis y lanzamiento decisivo que depende de usted. ¿Lo tira?
–Lo volvería a repetir. Si se refiere al penalti que fallé en Sidney, yo soy de los que piensa que el que falla es el que lo tira. El fallarlo me hizo más famoso todavía.