LA OPINIÓN
Comenzó a surgir poco a poco y, por la tarde, todos los aficionados que se habían acercado al nuevo estadio del Espanyol pedían ya públicamente que la instalación lleve el nombre de Daniel Jarque, como homenaje al capitán fallecido repentinamente. A esa iniciativa, que anoche no era más que una idea, se unieron pronto plataformas de seguidores del equipo perico. Desde la directiva espanyolista, en la que no cabía otra cosa que el dolor, también se acogió ese planteamiento con buenas intenciones. La primera propuesta fue que el estadio se llame Cornellá-Dani Jarque. En Internet, numerosos seguidores espanyolistas se han mostrado en Facebook partidarios de bautizar con el nombre de Jarque el campo.