C. L./L. O.
El Granada se impuso en su primer partido de pretemporada al Bala Azul en un típico partido de preparación, máxime cuando ha sido el único test que hasta ahora ha desarrollado el cuadro de Miguel Ángel Álvarez Tomé con un rival enfrente y que la plantilla rojiblanca es completamente nueva.
Tal y como tenía previsto el técnico rojiblanco, todos los jugadores desplazados hasta tierras murcianas tuvieron sus minutos de juego. Los rojiblancos mostraron su superioridad desde el inicio, con Torrecilla y Óscar Pérez como dueños de la zona ancha, distribuyendo con criterio hacia las bandas donde Felipe y Ortega doblegaban a sus defensores con velocidad.
Pese a todo, los de Tomé no lograron inaugurar el marcador hasta poco antes de cumplirse la primera media hora de juego, cuando un buen servicio del extremeño Torrecilla, fue aprovechado por Javi Casares para poner por delante a los suyos en el electrónico.
Poco tiempo después, el propio Torrecilla aumentó la ventaja al ejecutar de forma magistral un golpe franco directo, ante el que nada pudo hacer el guardameta visitante Robert. Con la cómoda ventaja en el tanteo, los granadinos apretaron el acelerador y fruto de esto, anotaron el tercer y último gol, obra de Iván Amaya al cabecear a la red un saque de esquina.
Tras la reanudación se sucedieron las sustituciones en ambos conjuntos, lo que no deslució el juego, toda vez que la entrada de hombres como Tariq o Berrocal, sirvió para comprobar el enorme potencial del equipo rojiblanco, que llegó a crear cinco claras ocasiones de gol, que no fueron aprovechadas debido a las excelentes intervenciones del cancerbero Richard, evitando un resultado mucho más abultado. El cuadro del Bala Azul, se estiró en los compases finales del partido, pero en ningún momento inquieto el portal adversario, ya que la defensa se mostró muy segura durante toda la tarde.
Lo importante, como indicó el director deportivo de la entidad Juan Carlos Cordero, fue que "no ha habido ningún lesionado". "El ritmo ha sido lento, pero es normal por el corto periodo de preparación que lleva el equipo. Más que nada ha sido para que los futbolistas plasmen sobre el campo los conceptos que el técnico ha trabajado".