JOSÉ MIGUEL OLIVENCIA
El Granada 74 SAD certificó anoche su descenso a Primera División Andaluza tras no hacer frente a los más de 1,5 millones de euros de deuda con la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). Con este hecho, el club que preside Carlos Marsá queda al borde de la desaparición, después de que hace dos veranos se preparara para disputar la Liga BBVA –entonces Segunda División–.
La principal preocupación en Almanjáyar radica ahora en saber si la próxima temporada podrá sacar a competición al CP Granada 74, conjunto que tenía un acuerdo de filialidad con la SAD y que debería jugar la próxima campaña en Primera División Andaluza. La intención de Marsá fue la de desligar a ambos clubes para que no se arrastrara al segundo equipo en el descenso federativo del primera, aunque será ahora la Federación Andaluza de Fútbol la que tendrá que comunicar al club el futuro del CP en la categoría autonómica.
Linares. Por otra lado, ayer también descendió el CD Linares a Tercera División ante los impagos contraídos con AFE. Si desaparece su plaza la ocupará el Jerez Industrial, si sólo desciende, será el Málaga B. Águilas, Écija y Atlético Ciudad pagaron sus deudas, cosa que no hizo el Lorca Deportiva