LA OPINIÓN
Las razones por las que los dueños del Udinese, Giampaolo (padre) y Gino (hijo) Pozzo, van a desembarcar en el Granada CF son claras: buscan un club con proyección y poca deuda (en comparación con otros), ubicado en un lugar con una masa social importante y que a medio plazo pueda colmar sus expectativas para liderar un proyecto deportivo en España, algo que lleva tiempo deseando tras su exitosa andadura en el Udinese italiano.
Ese lugar lo han encontrado en territorio nazarí tras estar a punto de invertir en el Espanyol y descartar ofertas de otros clubes como Mallorca o Xerez. Empresarios tremendamente adinerados con otros muchos exitosos negocios ajenos al fútbol, entienden que los 15 millones de euros que pueden invertir en la primera temporada en el club rojiblanco es una cantidad que pueden recuperar con cualquier traspaso de futbolistas una vez que el club esté en superior categoría.
Dicen que Giampaolo Pozzo que es el único propietario de un club europeo que ha ganado dinero, y mucho, con el fútbol, a base de contratar a futbolistas desconocidos y venderlos a precio de oro tras hacerlos estrellas. Lo ha logrado en el Udinese, al que ha llevado a lo máximo en Italia. Ahora pretende hacer lo mismo en el Granada. Y para conseguirlo necesita llevar al club a Primera.