JESÚS MARÍA SIMÓN
José Villalba es el nuevo presidente de la Real Sociedad de Tenis de Granada. Este ingeniero catalán afincado en la ciudad desde hace ocho años es ahora el máximo responsable de un club que, pese al nombre, es mucho más que una entidad deportiva ya que precisamente entre los objetivos de esta nueva etapa está el de impulsar el área social a la vez que la deportiva.
Villalba es el presidente de la Real Sociedad de Tenis desde el uno de junio y se convierte así en la cabeza visible de un club con más de 70 años de historia, 560 socios y 26.000 metros cuadrados de instalaciones en El Serrallo. "Muchos socios me preguntaban que por qué no me presentaba... y acepté", explica Villalba, al que le ayudarán 14 vocales para cubrir todas las vertientes de una institución como ésta, desde las parcelas deportivas a todo lo que supone gestionar un club con más de diez trabajadores.
En su ubicación idílica sobre la ciudad, cuenta con ocho pistas de tenis (seis de ellas de superficie rápida y dos de tierra batida), siete de pádel, gimnasio y piscina, además de la zona social con salones y restaurante. También una pista polideportiva que precisamente quiere reformar para reflotar deportes algo descuidados como el baloncesto, el fútbol sala o el spiribol, una modalidad casi desconocida inventada por un granadino hace décadas, abuelo de uno de los socios del club y que se practica con un mástil y una bola atada a él a la que hay que golpear con una raqueta.
El aspecto deportivo de un club como éste no es el único, pero sí fundamental: "La escuela de tenis es la base del club", sentencia. "Queremos situar el nivel deportivo del club en el máximo y promocionar más deportes", explica Villalba. En tenis cuenta con una escuela con 250 alumnos, entre ellos campeones júnior de Andalucía como Alejandro Espejo, o internacionales con España sub 13 como Emilio López que, además, es campeón de Europa. También en categoría femenina, con la campeona nacional júnior Lucía Cervera o Lucía Martínez, ganadora este año del Torneo Internacional del Corpus que precisamente organiza el propio club en sus instalaciones, en las que en 1984 se proclamó por primera vez campeona de España una jovencísima Arantxa Sánchez Vicario.
WTA. El del Corpus no es el único torneo que organiza. En septiembre llegará la cuarta edición del WTA que este año tendrá el apoyo económico de la Junta de Andalucía y principalmente de la aseguradora Mapfre. Torneo valedero para el ránking internacional femenino (WTA) en unas instalaciones en las que entrena el único club de Andalucía que tiene a sus dos equipos en máxima categoría, tanto el masculino como el femenino. Eduardo Coca, "un hombre de club porque empezó a jugar aquí" enfatiza Manuel como vocal de tenis, es el director de la escuela de tenis. El equipo de pádel, además, está este año recién ascendido a Primera División.
Villalba rechaza la idea de ser un club elitista y habla de "calidad". "Tenemos poco que envidiar a muy pocos clubes de España", explica el presidente que, recién llegado, alaba la claridad contable que ha encontrado de la directiva anterior para gestionar un presupuesto de unos 600.000 euros anuales que procede, de forma íntegra, de sus propios asociados.
Reflotar el área social. Está en la idea de la directiva mejorar la seguridad y eliminar barreras arquitectónicas de unas instalaciones en las que relanzar la vida social con actos y fiestas tradicionales granadinas. "Esto es un club familiar que además se ha rejuvenecido. Queremos aprovechar el deporte y la calidad de las instalaciones para relacionar a los socios entre sí", añade Villalba.
Entre los socios y con otros clubes. De hecho, este fin de semana se celebró en sus instalaciones un interclub con el Dongumar Sport de Motril, una jornada de convivencia con el deporte como excusa.