J.AGUILERA
Hay muchas causas por las que el Granada CF no ha cumplido esta campaña el objetivo que se había marcado al inicio de la misma: disputar la promoción de ascenso. La principal de ellas ha sido la irregularidad mostrada por el equipo, su falta de empaque, la incapacidad mostrada en todo momento para ganar partidos, fuese quien fuese el rival que tenía enfrente. Hay un dato que es más que clarificador.
Si el equipo rojiblanco no hubiese fallado ante los cinco peores equipos de la categoría, ahora estaría pensando en el inicio de la promoción el próximo fin de semana. Así de duro, así de real. El Granada se ha dejado puntos ante Portuense, Linense, Granada 74, San Fernando (los cuatro conjuntos que han descendido a Tercera) y Antequera (el que tiene que disputar la promoción de permanencia.
De los 30 puntos puestos en juego ante estos conjuntos, se ha dejado en el camino la mitad (15), que le habrían servido para haber acabado la Liga entre los cuatro primeros. De los diez encuentros disputados antes ellos, sólo ha sido capaz de ganar cuatro. Lamentable. Pero es que el Granada también falló ante los equipos que han acabado la Liga justo por encima de éstos, el Lucena, el Écija, el Linares, el Roquetas...
Sólo ante el Guadalajara, el equipo dirigido por Pedro Pablo Braojos ha sido capaz de ganar los dos choques de la temporada. Ante el Portuense se quedaron en el camino dos puntos, ante el Linense dos más, contra el 74 tres, frente al San Fernando otros dos, seis contra el Antequera... hacer números a toro pasado es fácil, pensar en lo que pudo ser y no fue, también, mas las valoraciones postemporada no hacen más que confirmar que la campaña ha sido un fracaso.