L.O.
Calles vacía y bares y pubs llenos durante las dos horas de la final. Triunfo azulgrana en un homenaje del mejor fútbol que se practica en Europa en la actualidad. Caras largas en los culés a los 10 minutos y alegría posterior con la llegada de cada uno de los goles del equipo de Pep Guardiola.
Pitido final (1-4). Cerca de la medianoche y la afición azulgrana, como agua que se espera en mayo, se lanza a las calles de la capital para celebrar el primer título de la temporada del Barça. La celebración no fue masiva. No más de 300 aficionados blaugranas se concentraron en la Fuente de las Batallas para vitorear a sus ídolos.
Fue como el preámbulo de lo que puede ser la consagración del cuadro culé en la Liga –sábado o domingo– y, sobre todo, la fiesta que se puede formar el próximo 27 de mayo si el Barça conquista la Champions. Sólo cánticos de “Barça, Barça, Barca” y “Campeones, Campeones”.
Sin incidentes ante las fuerzas de seguridad que no tuvieron que emplearse y del concejal de Protección y Seguridad Ciudadana, Eduardo del Moral, que controlaron sin más una situación que no llegó, en ningún momento, al límite.