JAVIER AGUILERA
Aunque nadie quiere hablar del futuro, y todos los que forman actualmente el Granada CF son los primeros en no hacerlo, la situación en la que afronta el plantel rojiblanco la parte final de la presente temporada incita a empezar a planificar la campaña venidera. Punto clave en este asunto resulta la renovación o no de Pedro Pablo Braojos, el actual entrenador.
Con un contrato que expira cuando finalice la fase regular, las opciones de que el toledano continúe al frente del Granada CF, según ha podido saber La Opinión, siempre han sido bastantes, aunque éstas han disminuido de forma considerable en las últimas semanas.
Tiene mucho que ver en la reciente pérdida de crédito de Braojos algunas de las decisiones que ha tomado en los pasados encuentros, el descontento existente en parte de la plantilla con el preparador por estos actos y la irregularidad mostrada por el equipo desde que llegó, agudizada en las pasadas jornadas con la pérdida total de posibilidades de pelear por el ascenso.
Los motivos. Desde distintos estamentos del club, parte de la plantilla incluida, no se entiende bien la titularidad continua de determinados jugadores que no atraviesan su mejor momento o no han demostrado nada pese a las continuas oportunidades de las que han gozado, y la falta de ambición mostrada por el equipo en algunos de los partidos no ganados y que eran claves para que el Granada se enganchara a la parte alta de la clasificación
Este malestar, aumentado por algunas declaraciones del entrenador, ya fue palpable en el vestuario rojiblanco tras el encuentro disputado el pasado domingo en el Santo Domingo de El Ejido, donde el conjunto nazarí demostró una vez más su irregularidad -dos victorias en los seis últimos encuentros e incapacidad para sumar tres triunfos seguidos lo demuestran-, que le mantiene entre los diez últimos de la clasificación.
Es aún la primera opción. Pese a todo, los buenos partidos jugados por el Granada, la ilusión despertada en determinados momentos, el importante aval de su trayectoria y el amor a los colores rojiblancos mostrado en todo momento por Braojos hacen que, pese a los últimos acontecimientos, las opciones de que el preparador continúe al frente del equipo sigan siendo muchas.
La junta gestora del Granada aún no ha hablado absolutamente nada sobre el futuro del equipo, ni el del entrenador, algo que se hará a partir de que la permanencia esté matemáticamente conseguida. Aún así, en el máximo órgano del club también existe la sensación de que Braojos está perdiendo puntos.