ALBERTO FEIXAS
El Motril CF volvió a tropezar en el Escribano Castilla, aunque esta vez demostró mayor oficio ante un rival directo por el liderato, que tuvo mucho más pegada en la segunda mitad. El partido comenzó con una primera acción muy rápida local que le pudo adelantar en el minuto 4, cuando Megías en primera instancia y Rafa Payán fallaron ante Álvaro. Tan sólo un minuto después, en contragolpe, Prieto recogió un esférico y batió de vaselina a Bacas.
La alegría le duró poco a los almerienses porque dos minutos después, Rafa Payán, dentro del área, mandó un balón atrás que fue aprovechado por Espínola para poner el balón en la escuadra. Tras el empate, los dos equipos intentaron aumentar su marcador, siendo el Motril quien buscó las jugadas y el Almería aprovechó el trabajo de Baby al contraataque.
Tras la reanudación, el Motril salió con mucha fuerza buscando la portería contraria, pero la defensa almeriense paró las embestidas locales gracias a su buena colocación. El encuentro pudo dar un giro muy distinto si el colegiado hubiera señalado un claro penalti sobre Noé Acosta. Antes del final, Cobos aprovechó un buen pase de Baby para hacer el 1-2 definitivo.