EFE
"Hemos superado la zona de altas presiones después de tres días casi sin viento y esto, tras cuarenta días en el mar pone a prueba nuestra paciencia. Tenemos más viento de los que estaba previsto y esto nos ha llevado a cubrir más millas, con lo que en principio parecía que cinco días más hasta la meta se puede convertir sólo en tres o cuatro", añade el regatista holandés.
El campeón olímpico Jordi Calafat reconoce que "hay momentos agradables y otros no tanto".
"La noche anterior fue uno de los segundos porque cuando puedes contar las estrellas mirando al mar en vez de al cielo significa que no hay absolutamente nada de viento, y eso fue lo que pasó. Nuestra velocidad máxima fue sólo de tres nudos (5 Km/h.). Esto significa que llegaremos a Río de Janeiro... cuando Dios y el tiempo lo permitan", dijo.
"Ayer tarde por fin empezó a entrar un poco el viento a favor y pudimos hacer un rumbo un poco más directo, porque hasta ahora el viento venia del mismísimo Corcovado. Esperemos que, poco a poco, vayamos saliendo de esta maldita zona y empezar a tragar millas; de lo contrario nos tendremos que tragar el 'Beef Teriaki' (comida de perro) los últimos días y eso no me hace ninguna gracia", apuntó.