EFE
La soprano granadina Mariola Cantarero, a quien el Consejo de Gobierno andaluz ha concedido este martes una de las Medallas de Andalucía, se ha mostrado "orgullosa" y "sorprendida" por el galardón, que supone para la artista "un punto y seguido para continuar manteniendo el nivel y mejorando cada día".
"Es una gran responsabilidad porque te dicen que lo estás haciendo bien; es una expectativa que se crea en ti y no se puede defraudar a la gente", ha dicho la soprano, para la que la medalla supone "una satisfacción muy grande".
Cantarero, que se encuentra estos días en Sevilla para la representación de Doña Francisquita en el Teatro de la Maestranza, ha asegurado que, aunque lleva años cantando y trabajando, nunca había pensado ni se esperaba que, con once años de carrera, se pudiera conseguir este tipo de galardones.
Mariola Cantarero, una de las sopranos con más proyección en la escena internacional, nació en Granada en 1978 en el seno de una familia sin antecedentes en la música, estudió en el Conservatorio de su ciudad natal y, posteriormente, con el catedrático de canto Carlos Hacar y la cantante Ruthilde Böesch.
Su debut operístico tuvo lugar en el Teatro Carlo Felice de Génova en la temporada 2000-01 con el personaje Adéle de "Le Comte Ory" y, desde entonces, Cantarero es soprano habitual en teatros como el Real de Madrid, el Liceo de Barcelona, el Maestranza de Sevilla, la Ópera de Bilbao, el teatro San Carlo de Nápoles o L'Opera de Roma.
Esta especialista del "bel canto" ha actuado también en Amsterdam, Corea, Puerto Rico, Brasil, Santiago de Chile o Bucarest. Experta en Bellini, Rossini y Donizetti, en su repertorio se incluyen títulos como "La gazza ladra", "Il viaggio a Reims", "Elisabetta Regina D'Inghilterra", "I Puritani", "La Sonnambula", "Norma" o "Don Pasquale", entre otros.