EFE
La Diputación de Granada ha lamentado el fallecimiento de Lisa Guerrero, hija del pintor granadino José Guerrero, que tuvo lugar ayer en su casa de Barcelona a los 56 años de edad.
La institución provincial ha ofrecido su más sentido pésame a la familia de Lisa Guerrero, cuya muerte ha supuesto "una enorme pérdida para todos los amantes del arte contemporáneo, puesto que su figura es insustituible para el Centro José Guerrero", según la diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo.
Pérez Cotarelo ha subrayado "la estrecha colaboración e implicación" que mantuvo en todo momento la hija del artista con el centro desde su puesta en marcha hace una década.
"Lisa tuvo siempre una vinculación especial con el museo, con cuya dirección trabajó y participó de un modo directo para la organización de todo tipo de actividades", ha afirmado la diputada, para quien el papel de Lisa respecto al centro y al legado de su padre en Granada será "insustituible" por la cercanía personal, física y emocional que manifestó hacia este proyecto.
Lisa Guerrero participó activamente en la creación del centro desde las primeras conversaciones mantenidas entre la familia del pintor y la Diputación y su implicación se hizo más fuerte tras el fallecimiento de su madre, momento desde el cual subrayó su presencia en el Centro José Guerrero y apoyó enérgicamente sus actividades.
Su figura adquirió más relieve público durante los últimos meses por las negociaciones mantenidas con la institución para la continuidad del museo.
En este sentido, Lisa manifestó en todo momento a la Diputación su deseo y predisposición a que el proyecto y la obra de su padre se mantuviera en su ciudad natal.
A finales del mes de septiembre la Diputación y la familia del artista retomaron las conversaciones sobre la fórmula para el mantenimiento del legado del artista en Granada, aunque en principio no se preveía que se hiciera público el acuerdo hasta diciembre, cuando vencerá la prórroga del convenio.
La Diputación propuso el pasado mes de junio la creación de un Centro de Creación Artística José Guerrero que ampliara los fondos del artista y se comprometió a iniciar los contactos para que el Gobierno y la Junta formaran parte de una fundación con su nombre.
Esta oferta llegó tras semanas de desencuentros entre ambas partes a raíz de la decisión de la institución provincial de crear una Fundación Granadina de Arte Contemporáneo con la pretensión de incluir en ella los fondos del Centro Guerrero, a lo que la familia se opuso por entender que se debilitaría la identidad del centro.
Los hijos del pintor sostuvieron que la única posibilidad para el mantenimiento de la cesión de las obras del artista pasaba por la creación de una fundación abierta a otras instituciones que gestionara el centro.