LA OPINIÓN
El coreógrafo belga Sidi Larbi Cherkaoui presenta en el teatro Alhambra de la calle Molinos su obra 'Origine', un proyecto para cuatro bailarines y tres músicos, una formación reducida donde la danza se despliega con una soltura nueva. Larbi ha reunido para la ocasión una disposición inédita: Kazutomi Kozuki, Daisy Phillips, Valgerour Rúnarsdóttir y Shawn Mothupi. "De Japón, de Estados Unidos, de Islandia y de Sudáfrica, estos intérpretes representan, a los ojos del coreógrafo, las relaciones Norte-Sur, Este-Oeste", explica el experto Philippe Noisette en un comunicado.
"La idea también era encontrar la verdad en el presente, reuniendo en el escenario a cuatro bailarines de horizontes distintos como los cuatro puntos cardinales, que yo empujo para que se encuentren. Y para encontrarse conmigo. De hecho, podría decirse que son ellos mismos en su búsqueda personal de sus orígenes", explica el propio coreógrafo.
Sidi Larbi Cherkaoui ha querido delimitar en este montaje "con precisión" cada personalidad, cincelando una escritura gestual "cuyo brillo queda intacto". Según Noisette, "por encima de todo, Sidi Larbi Cherkaoui consigue con este cuarteto un estudio magnífico de la imitación, encadenando dúos con una gracia virtuosa. La música del espectáculo es fruto de la voz de Fadia Tomb El-Hage y del Ensemble Sarband. Con este conjunto, ´Origine´ parte de los cantos escandinavos, de otros tradicionales maronitas y sirios. "En cuanto a la voz de Fadia Tomb El-Hage, de formación clásica, ofrece una interpretación muy personal, oriental, vinculada al Líbano, su país de origen", detalla Sidi Larbi Cherkaoui.