LA OPINIÓN
Han sido seis afortunados turistas los que han podido poner pie en la Estación Espacial Internacional hasta que ésta tuvo que ser cerrada al turismo para reparaciones. El magnate informático estadounidense Charles Simonyi fue el último que pudo visitar la ISS por el ‘módico’ precio de 35 millones de dólares, y lo hizo desplazándose en una nave ‘Soyuz’. Casi lo mismo que pagó la primera mujer turista espacial, Anousha Ansari, que también se codeó con los astronautas de la ISS durante un periodo de nueve días.
A día de hoy, el viaje y la estancia en la ISS es bastante privativa, y sólo la ofertan empresas como Space Adventures que utilizan las naves rusas para el desplazamiento. Aunque no son las únicas compañías que viajan al espacio. Virgin Galactic ofrece viajes a bajo costo para los interesados, aunque no incluye la estancia en la ISS. Por 200.000 dólares, se puede viajar al espacio. Otra eminencia que experimentó la gravedad cero, aunque en un avión que sobrevoló la atmósfera, fue Stephen Hawking.