E. TÉBAR
Tras una serie de trabajos redundantes y poco inspirados a lo largo este siglo, Brian Molko y Stefan Olsdal ofrecerán este viernes uno de los conciertos más atractivos del verano en Granada. El trío –que completa en la actualidad el estadounidense Steve Forrest en la batería– acaba de publicar ´Battle for the sun´, disco que devuelve a Placebo a la primera línea de la escena alternativa anglosajona.
Después de caminar desnortados desde ´Black market music´ (2000), ahora retoman el hilo de las señas que les llevaron a vender cerca de diez millones de copias la década anterior. El flamante lanzamiento muestra síntomas de resucitación. El potente arranque de ´Kitty litter´, la fuerza del single ´For what it´s worth´, el aperturismo a la sonoridad de metales en ´The never-ending why´ o las explosiones épicas sobre bases electrónicas en ´Devil in the details´ radiografían a una banda que por fin levanta cabeza.
Formados en Londres en 1994, las raíces de Placebo son más bien multinacionales. El cantante Molko nació en Bruselas hace 36 años, mientras que el bajista Stefan Olsdal lo hizo en Suecia hace 34. En 1996 debutaron con un álbum homónimo, al que siguió en 1998 el soberbio ´Without you I´m nothing´. Obras que condensan las claves de su personalidad: ambigüedad sexual, glam-rock fresco con tintes de new-wave, guitarras musculosas, teclados evasivos, bajo decidido en estrofa y estribillo, así como el dramatismo vocal de Molko, perfecto cronista de la sordidez nocturna.