LA OPINIÓN
Con una trayectoria profesional que es imposible de resumir, el artesano demostró ayer en la verbena que el arte de los títeres de guante y de bunraku, sombras chinescas y animación de luces, entre otros efectos, no son sólo un modo de entretenimiento para el público infantil.
Baixas estrenó en la granadina Huerta de San Vicente ´Zoé, inocencia criminal´, un melodrama dirigido a adultos dividido en siete actos donde Zoé, una adolescente brasileña, es a la vez víctima inocente y terrible asesina encerrada en un psiquiátrico, que cuenta su historia al titiritero-narrador.