EDUARDO TÉBAR
El ´culebrón´ protagonizado por la Diputación de Granada y la familia Guerrero entra en una fase de reproches y acusaciones. A estas alturas, el divorcio entre las partes es total. Después del contundente comunicado de los hijos del pintor, ayer le tocó el turno de réplica al organismo provincial. "Jamás aceptaré como presidente de una institución pública ni el insulto ni la humillación soberbia de aristocracia de ningún género, ni de señores de ningún arte, oficio, renta o capital", manifestó Antonio Martínez Caler.
El presidente de la Diputación rechazó las recriminaciones de los herederos de las obras, que tachaban al ente de "engañar" en las negociaciones para la constitución de la fundación que llevaría el nombre del artista granadino. "Nos sentimos vilipendiados. Las acusaciones carecen de fundamento. Defendemos nuestra absoluta lealtad, transparencia y buena fe en este intento frustrado de renovar la permanencia del fondo en el Centro José Guerrero", añadió Martínez Caler.
Según el presidente de la Diputación, la decisión de romper las negociaciones para la renovación del contrato de comodato se ha tomado "de manera unilateral" por parte de la familia.
¿Una puerta al pacto? El cruce de críticas no impidió a Martínez Caler abrir la puerta a un entendimiento que se antoja imposible. El presidente de la institución provincial puso como único requisito a Tony y Lisa Guerrero la cesión de los sesenta cuadros a la Diputación para después pactar las condiciones. "Que nos den la obra y luego hablamos", comentó Antonio Martínez Caler en su comparecencia.
Por su parte, la diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo, aludió a la "manipulación y presión" ejercida sobre los herederos por parte de personas "que no son precisamente pintores ni artistas y que tienen intereses profesionales. Ellos han orquestado una serie de actividades poco cívicas y educadas". Una tirada de piedra en la dirección de los rumores que apuntan al propósito de trasladar la obra a Madrid. "No son incumplimientos, sino excusas", respondió Pérez Cotarelo ante la versión de los Guerrero, que ponían como condición para participar en la fundación la ausencia de referencias en el estatuto al centro y a su dirección en la calle Oficios.
La responsable de cultura recordó algunas de las muestras de cordialidad hacia los Guerrero materializadas por la Diputación. Puso como ejemplo el regalo institucional de las pasadas navidades: un pañuelo de seda con la reproducción de una obra de su padre.