GERARDO PÉREZ
El Banco de Alimentos de Motril sufrió el pasado fin de semana un robo en sus instalaciones, de donde personas aún sin identficar sustrajeron dos ordenadores y varias cajas de comida que se encontraban almacenadas para su distribución entre los más necesitados de la comarca.
Según el presidente de esta institución, Antonio Maldonado, los ladrones debían conocer la actividad del centro y el hecho de que una de las puertas se encontraba sin motorizar en previsión de una posible avería del mecanismo. Tras romper el candado, los autores del robo se apoderaron de los dos ordenadores que se encontraban en la oficina, así como de tres lotes de alimentos depositados por el BBVA y otras cajas de comida. Tras recibir la correspondiente denuncia, la Policía inició la investigación con la toma de huellas en el recinto.
Se trata del primer robo perpetrado en estas instalaciones. Según señaló Maldonado, el suceso ha causado "un gran daño", pues se ha perdido toda la información registrada desde hace tres meses en el control de recepción y distribución de alimentos, personas e instituciones a las que iban dirigidos, una información que tendrá que ser restaurada "a mano".
El fundador del Banco de Alimentos a nivel provincial, Esteban Feriche Reinoso, declaró que lo más grave es "el daño moral" que causa un robo de estas características en una institución que se dedica a proporcionar alimentos a las personas más necesitadas. "Lo más indigno para un ser humano es morder la mano que te da de comer", añadió.
Distribución. El Banco de Alimentos distribuyó el pasado año dos millones de kilos de víveres de primera necesidad en toda la provincia. La delegación motrileña recoge unos 40.000 kilos de media mensual de alimentos no perecederos que son repartidos entre instituciones y familias necesitadas de toda la comarca, desde La Rábita hasta La Herradura.
"Que sepan los autores que no vamos a cejar en el intento, y desde aquí hacemos un llamamiento para que todos aquellos jubilados que se encuentren en buenas condiciones vengan a apoyar esta iniciativa que, de forma voluntaria, desarrollamos en Motril unas veinte personas y unas diez en Salobreña", concluyó Feriche.