GERARDO PÉREZ
La agricultura se mantiene como el principal motor económico de la Costa. A pesar de la crisis, los grandes almacenes de comercialización superaron con éxito las expectativas de la campaña, que concluyó el 31 agosto. Si días pasados fue la cooperativa La Palma Granada la que hizo público un balance provisional de la campaña, con un volumen de negocio de 81 millones de euros, ahora el grupo La Caña, formado por Miguel García Sánchez e Hijos y Agrocastell, avanza también provisionalmente un resultado positivo, con 80 millones de euros de facturación y 65 millones de kilos de producto comercializado en sus distintas gamas (pepino holandés, tomate cherry. chirimoya, aguacate y mango, entre otros).
Las perspectivas del grupo para esta campaña "son buenas", según señaló su gerente, Jesús García, quien indicó que los contratos siguen en aumento y los precios de inicio de temporada tampoco son desdeñables, con un valor de 1,75 euros el kilo de cherry. Ante estas expectativas, la iniciativa del grupo se orienta, según explicó García, a una mejora de la productividad y de sus instalaciones, así como a la robotización en el envasado, la creación de una nueva imagen en comercialización, la optimización del trabajo en el campo y la búsqueda de una mayor rentabilidad.
Concentración. García opina que la concentración de la producción se realiza en la Costa de forma natural; unas empresas absorben a otras de menor entidad. Así lo ha hecho La Palma con varios centros de producción y la propia empresa Miguel García Sánchez e Hijos. No obstante, y como señaló el gerente de La Caña, la concentración por sí sola no es la panacea. "La demanda, ante el forcejeo de un área de producción, tarda poco en buscar otras áreas a precios más competitivos, aunque para ello tenga que sacrificar la calidad. Lo ideal es que las empresas tengan su dimensión óptima para mantener al cliente", concluyó.