B.G.C.
La Delegación Provincial de Cultura analizará los restos óseos hallados el martes en una obra de reforma de una calle del casco antiguo de Almuñécar próxima al castillo. Los obreros se encontraban abriendo una zanja de unos 40 centímetros de profundidad para introducir una tubería de abastecimiento en San Miguel cuando, en plena labor, advirtieron la presencia de huesos a muy poca profundidad, “casi debajo del asfalto”.
Los responsables de los trabajos avisaron a los servicios técnicos del Ayuntamiento almuñequero, que se desplazaron hasta el lugar para comprobar que, en efecto, se trataban de restos óseos “en fragmentos muy disgregados” a lo largo de la zanja.
Una vez activado el protocolo ante estos casos, el Consistorio avisó al departamento de Arqueología de Cultura. También se alertó a la Policía Local del municipio y a la Policía Judicial de la Guardia Civil “por si se tratara de restos humanos recientes”, hipótesis que se descartó de inmediato.
Al comprobar que se trataba de huesos antiguos, se enviaron fotografías al responsable técnico de Cultura, Pablo Casado, por lo que se está a la espera de que se desplacen hasta la zona y emitan el correspondiente informe. “Inicialmente parece como si años atrás hubieran trasladado tierra de otra procedencia que contuviera los restos, como el cementerio ubicado antaño en el castillo San Miguel, para arreglar zonas en mal estado de la calle”, comentó uno de los obreros. El hueso de mayor tamaño parece ser de una mandíbula y mide en torno a 10 por 5 centímetros.
En estos momentos, la zona en la que aparecieron los restos está delimitada para evitar que resulten dañados, mientras que las obras, con cargo a los Fondos de Inversión Local, prosiguen en el resto de la calle.